La comunidad afrodescendiente en El Salvador pide reconocimiento y visibilidad
En El Salvador, la comunidad afrodescendiente solicita mayor reconocimiento y visibilidad, especialmente en el marco del Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente.

Cada 25 de julio, el Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente resalta la lucha de las mujeres afrolatinas y afrocaribeñas, una fecha que se estableció para conmemorar su contribución histórica. En El Salvador, este día se convierte en un llamado para exigir mayor visibilización y atención estatal hacia una comunidad que ha sido históricamente ignorada.
Según el censo de 2024, algo más de 25,600 personas en El Salvador se identifican como afrodescendientes, representando aproximadamente el 0.4% de la población. Entre ellos, una mayoría son mujeres. La cifra, sin embargo, es considerada insuficiente por líderes comunitarios, quienes sostienen que el censo no capturó adecuadamente la realidad de la población afrodescendiente, lo que refleja una problemática más amplia de desconocimiento y negación por parte del Estado.
Yohalmo Cabrera, miembro del colectivo AFROOS y defensor de los derechos de la comunidad afrodescendiente, comentó que la lucha por reconocimiento tiene raíces que se remontan a 2007, aunque la presencia africana en el país es mucho más antigua. La invisibilidad en los relatos históricos y educativos perpetúa un legado de exclusión. Cabrera, aunque ha logrado visibilizar estos temas, señala que la educación formal aún evita abordar la historia de la comunidad afro en su currículo.
Desde su creación, AFROOS ha trabajado para dar voz a esta comunidad y para promover su reconocimiento. El colectivo ha participado en eventos internacionales, incluso llevando sus demandas ante la ONU y al Congreso de EE. UU. Además, sus acciones han buscado incluir la historia afro en la educación y han presentado propuestas para reformar la Constitución salvadoreña a fin de reconocer los derechos de los pueblos afrodescendientes. Sin embargo, lamentan que muchas de estas iniciativas han sido archivadas.
Un avance significativo logrado por AFROOS ha sido la declaración de la “Cochinita afroatiquizayense” como patrimonio cultural inmaterial, una receta que se remonta a la herencia africana en la región. Esta victoria cultural es solo una parte del esfuerzo más amplio por recuperar y celebrar las tradiciones afrodescendientes que aún sobreviven, lo que evidencia la riqueza y diversidad de la cultura salvadoreña.
La comunidad afrodescendiente continuará su lucha por reconocimiento y derechos mediante la organización y la visibilización de su historia, buscando un lugar en la narrativa nacional que refleje la pluralidad del país y que, a su vez, desafíe las nociones históricas de exclusión.
Así, con cada conmemoración, la comunidad fortalece su presencia en el escenario nacional, afirmando la importancia de su legado cultural y social en el tejido de la sociedad salvadoreña.