La construcción en el sur de Buenos Aires alcanza récord negativo de solo 1,6%
La construcción en el sur de Buenos Aires ha caído a un histórico 1,6% de las obras aprobadas, evidenciando un desplazamiento hacia el norte que agrava la desigualdad regional.

En las últimas dos décadas, se aprobaron más de 40 millones de metros cuadrados dedicados a la construcción en Buenos Aires, los cuales han evidenciado una creciente concentración en el norte de la ciudad. Según un informe reciente, solo un 1,6% de estas obras se han llevado a cabo en el sur y el oeste, marcando su cifra más baja ever.
Este desplazamiento no solo resalta el interés por los desarrollos en áreas como Recoleta y Palermo, sino que también pone en evidencia una significativa brecha territorial. La falta de inversiones en el sur de la Capital Federal se traduce en una reducción de oportunidades laborales y un estancamiento en el desarrollo de infraestructuras que son vitales para la población local.
Ante este fenómeno, la comunidad y los analistas han expresado preocupación por el impacto que esta desigualdad podría tener a largo plazo, no solo en términos de crecimiento económico, sino también en aspectos sociales, como acceso a servicios y calidad de vida. Las diferencias en la distribución de las obras pueden intensificar la migración de personas en busca de mejores condiciones de vida hacia el norte.
El panorama de la construcción en el sur se vuelve aún más complejo si se considera el contexto macroeconómico del país. Factores como la inflación y el acceso restringido al crédito han perjudicado el desarrollo del sector, acentuando aún más la disparidad entre distintas regiones de la capital.
El futuro inmediato de la construcción en la región sur no parece optimista, a menos que se implementen políticas que fomenten un desarrollo equilibrado y que promuevan inversiones en áreas tradicionalmente descuidadas. Sin embargo, los últimos datos sugieren que, sin un cambio significativo en las estrategias de planificación urbana, esta tendencia podría continuar.
Por otro lado, diversas organizaciones están comenzando a plantear la necesidad de revisar las políticas de desarrollo para incluir al sur de Buenos Aires en los planes de inversión. Esto podría suponer un primer paso hacia un crecimiento más equitativo y no a expensas del bienestar de las comunidades más vulnerables.
Así, la construcción se presenta no solo como un indicador económico, sino también como un reflejo de las disparidades sociales que aún persisten en la capital argentina.