La Corte Suprema desestima recurso de queja del juez Gustavo Guerra Labayén
Gustavo Guerra Labayén había presentado un recurso de queja ante la Corte Suprema tras su destitución como juez. El máximo tribunal desestimó su solicitud por un error de forma en la presentación.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el recurso de queja presentado por Gustavo Guerra Labayén, quien fue destituido el pasado septiembre por el Consejo de la Magistratura por mal desempeño en su función judicial. La decisión del máximo tribunal se tomó por cuestiones técnicas, dado que el recurso no cumplía con los requisitos establecidos por el reglamento correspondiente.
En su presentación, Guerra Labayén argumentó que su destitución se llevó a cabo sin respetar las garantías de imparcialidad y la prohibición de doble juzgamiento. Sin embargo, la Corte, firmada por sus magistrados Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz, determinó que el trámite no se ajustó a lo especificado en la acordada 4/2007, que exige que los escritos no superen las diez páginas y presenten un formato legible.
El excamarista, quien se desempeñaba en los tribunales laborales de Viedma, fue inhabilitado por cinco años para ejercer en el Poder Judicial tras ser encontrado culpable de un mal desempeño. Durante el proceso de destitución, su defensa intentó argumentar, mediante la incorporación de nuevos abogados, que se habían vulnerado sus derechos y se cuestionaron tanto la severidad de la sanción como aspectos procesales del juicio político.
El Superior Tribunal de Justicia de Río Negro había previamente desestimado un recurso extraordinario presentado por Guerra Labayén, al considerar que sus argumentos eran insuficientes y no reflejaban las circunstancias del caso. La situación desata un debate en el ámbito judicial sobre la independencia del Poder Judicial y las garantías que asisten a sus miembros.
El rechazo por parte de la Corte Suprema es un nuevo capítulo en la controversia que rodea la actuación de Guerra Labayén, quien ha señalado su intención de continuar la lucha legal ante instancias superiores. La negativa de la Corte, sin embargo, complica sus perspectivas de revertir la sanción impuesta.
Este caso pone de relieve la necesidad de claridad en los procedimientos internos del sistema judicial y las implicancias de las decisiones del Consejo de la Magistratura, especialmente en un contexto donde la confianza pública en la justicia es crucial para el correcto funcionamiento de las instituciones. En el futuro, se espera que este precedente influya en la forma en que se llevan a cabo los juicios políticos y la interpretación de las normas procesales en casos similares.