La crecida del río Neuquén destruye la Balsa Huitrín
La Balsa Huitrín, un punto clave de conexión para los habitantes del norte de Neuquén, fue completamente destruida por el aumento del caudal del río. La comunidad denuncia el estado de abandono de esta embarcación, cuya falta de mantenimiento contribuyó a su pérdida.

La reciente crecida del río Neuquén causó la destrucción total de la Balsa Huitrín, un embarcadero histórico y esencial para los habitantes de la región norte de la provincia. Este incidente ha generado gran consternación entre los pobladores, quienes dependen de esta vía de acceso para sus desplazamientos, especialmente en una zona donde las opciones de comunicación son limitadas.
Vecinos de la localidad denunciaron un evidente estado de abandono de la balsa, resaltando la falta de mantenimiento y las precarias condiciones en las que se encontraba. La comunidad argumenta que este descuido por parte de las autoridades provinciales contribuyó significativamente a que la estructura no soportara las inusuales crecidas del río, fenómeno que se ha vuelto más recurrente debido a las condiciones climáticas cambiantes.
La Balsa Huitrín había sido un símbolo de conectividad en la región, permitiendo que los residentes cruzaran el río para acceder a áreas importantes para su vida diaria y actividades económicas. Su pérdida implica no solo una dificultad en el transporte, sino también un impacto negativo en la economía local, que ya enfrenta desafíos adicionales por la falta de infraestructura adecuada.
La situación refleja una problemática mayor en el norte neuquino, donde la infraestructura de transporte enfrenta múltiples dificultades, y la falta de inversión en mantenimiento y renovación de obras necesarias ha llevado a situaciones críticas como la actual. Históricamente, la balsa había sido un recurso vital, pero la falta de apoyo gubernamental pone en evidencia la necesidad urgente de acciones para garantizar alternativas de transporte eficientes y seguras.
Como consecuencia de esta tragedia, los ciudadanos han comenzado a organizarse para exigir a las autoridades provinciales la reconstrucción del embarcadero y la implementación de un plan que contemple mejoras en la infraestructura de transporte en la región. Además, llaman a tomar medidas proactivas que puedan evitar futuras inundaciones y daños a las estructuras vitales para la comunidad.
Este evento no solo pone de manifiesto la importancia de la Balsa Huitrín para los habitantes del norte neuquino, sino que también subraya la necesidad de una gestión más efectiva de los recursos hídricos y la infraestructura en una región que enfrenta desafíos climáticos y geográficos, que necesitan ser atendidos de manera urgente.