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La discusión sobre la agenda trans llega a la ONU generando tensiones

Un informe de ONU Mujeres desató un fuerte desacuerdo entre feministas históricas y la funcionaria Reem Alsalem, generando un conflicto interno en la ONU.

Por Claudia Peiró5 min de lectura
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La discusión sobre la agenda trans llega a la ONU generando tensiones

La controversia por la agenda trans ha llegado hasta la ONU, donde más de 70 organizaciones feministas de América Latina y Europa han expresado su preocupación por un informe distribuido por Bibiana Aído, actual directora regional de ONU Mujeres para América Latina y el Caribe. Este documento, según las denunciantes, intenta desacreditar a Reem Alsalem, Relatora Especial de la ONU sobre la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, al criticar su postura sobre la defensa del "sexo biológico" frente a la autodeterminación de género.

La carta, enviada al secretario general António Guterres el 21 de julio de 2026, menciona la existencia de un informe confidencial emitido el 10 de junio de 2026 que censura la labor de Alsalem y propone una supervisión sobre su trabajo, lo cual desestabiliza su independencia. Este episodio refleja la creciente tensión dentro de ONU Mujeres, con la acusación de que su dirección está influenciada por posturas con enfoque queer que han generado debates ácidos en el ámbito feminista, particularmente en países como Argentina y España, donde Aído fue ministra de Igualdad.

El contenido del informe en cuestión también se centra en las visitas académicas de Alsalem a varios países de la región, presentándolas erróneamente como “no oficiales” y asociándolas con un supuesto movimiento anti género. A su vez, las organizaciones firmantes apuntan que el documento desvía el enfoque basado en el sexo hacia una perspectiva centrada en la identidad de género y diluye así los derechos históricamente conquistados por mujeres. Esta discusión es fundamental en el contexto contemporáneo, donde se redefine el concepto de mujeres y se cuestionan las bases sobre las cuales se han construido los derechos feministas.

Alsalem ha cuestionado abiertamente la ideología predominante en ONU Mujeres, argumentando que la defensa del sexo biológico es fundamental para el sustento de las leyes de derechos humanos de mujeres a nivel internacional. Sus detractores, por otro lado, argumentan que su postura se aleja de las nuevas líneas de pensamiento dentro del feminismo, las cuales buscan incorporar una mayor diversidad en la comprensión de género.

Las acciones de Aído han sido catalogadas como un ataque sin precedentes a la independencia de un relator de la ONU, lo que puede tener repercusiones serias tanto en la estructura interna del organismo como en la continuidad de las políticas de derechos de mujeres en varios países. Esta disputa se inscribe en un contexto más amplio donde, a nivel global, la lucha feminista se fragmenta entre quienes defienden una visión inclusiva que contemple todas las identidades de género y quienes se adhieren a los postulados del feminismo histórico.

Las firmantes de la carta creen que el informe representa una modificación alarmante en la agenda de derechos de las mujeres, generando un efecto dominó que podría impactar futuras políticas públicas y el reconocimiento de los derechos fundamentales de las mujeres en contextos locales e internacionales. La situación sigue generando reflexión y debate entre feministas y organizaciones de todo el mundo, mientras el mundo observa cómo se desarrollan los acontecimientos en este frente

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