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La doble temporada de Álex Baena: desafíos en el Atlético y éxitos en la selección

Álex Baena, actual jugador del Atlético de Madrid, ha tenido una temporada muy diferente entre su club y la selección española. Mientras lidiaba con lesiones y falta de continuidad en el Atlético, su desempeño en el Mundial 2026 lo llevó a obtener el título, después de haber sido parte clave de la Eurocopa y los Juegos Olímpicos.

Por Marcos Montalbán4 min de lectura
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La doble temporada de Álex Baena: desafíos en el Atlético y éxitos en la selección

Álex Baena, que tuvo un año cargado de altibajos, ha sido una figura destacada en la selección española, logrando obtener la Eurocopa, los Juegos Olímpicos y el Mundial en un periodo de tiempo único. Este impresionante recorrido tuvo su reciente culminación el 19 de junio de 2026 en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, donde España se coronó campeona del mundo, un hito inédito en la historia del fútbol. Sin embargo, su transición al Atlético de Madrid no ha sido tan exitosa, pues se ha visto afectado por múltiples lesiones que comprometieron su adaptación y rendimiento.

Desde su llegada al Atlético de Madrid en julio de 2025, Baena se encontró con una complicada situación: una lesión muscular apenas comenzó la temporada y posteriormente enfrentó una apendicitis que lo mantuvo fuera de las canchas por más de un mes. Esta serie de problemas físicos coincidió con el momento en que Antoine Griezmann se posicionó como el líder en el medio campo, relegando a Baena a un rol secundario dentro del esquema de juego del Cholo Simeone, lo que resultó en una temporada muy limitada que incluyó solo 27 partidos, con apenas dos goles y tres asistencias.

A pesar de sus dificultades en el club, su desempeño en la selección fue notable. Bajo la dirección de Luis de la Fuente, quien lo conocía de las categorías inferiores, Baena encontró en la selección un espacio donde destacó, especialmente en el partido contra Uruguay, donde anotó un gol decisivo que le valió el título de MVP. Este tanto tuvo un significado especial, ya que lo dedicó a María Caamaño, una niña que no pudo superar un cáncer, lo que reflejó un fuerte vínculo emocional entre el jugador y su afición.

La disparidad entre su experiencia en el Atlético de Madrid y su viaje en la selección española resalta las complejidades del deporte profesional. Mientras que el equipo colchonero luchó por encontrar un lugar para él en medio de un planteo táctico rígido, en la selección, Baena consolidó su relevancia, convirtiéndose en un jugador fundamental y un símbolo de esperanza y resiliencia.

De cara al futuro, la carrera de Baena enfrenta un nuevo nivel de exigencia. La experiencia que adquirió en el Mundial debería servirle como motor para recuperar su confianza en el Atlético y superar los desafíos impuestos por la competencia interna. La temporada 2026-2027 se vislumbra como una oportunidad decisiva para que Baena deje atrás el sufrimiento del año anterior y muestre su verdadero potencial en un club que le pide demostrar que puede ser una estrella unificada entre el éxito internacional y su desempeño a nivel de clubes.

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