La educación debe adaptarse ante la amenaza de la inteligencia artificial
Un informe de la OCDE sugiere que la educación debe transformarse para hacer frente a los desafíos de la inteligencia artificial. Las destrezas humanas cobran mayor relevancia en la enseñanza, a medida que la IA avanza en diversas áreas.

La OCDE ha emitido una advertencia respecto a la necesidad de una transformación en la educación debido al creciente avance de la inteligencia artificial (IA). Aunque la docencia es uno de los sectores menos expuestos a la automatización, se prevé que la IA obligue a reconsiderar los enfoques educativos, poniendo mayor énfasis en las habilidades humanas que todavía no pueden ser replicadas por la tecnología.
Un análisis realizado por el centro Funcas, basado en diversos estudios de la OCDE sobre la competencia básica de los adultos, revela que uno de cada tres adultos en España presenta carencias en habilidades fundamentales como la lectura y las matemáticas. Esta situación es preocupante, especialmente para aquellos empleados en sectores de menor formación que podrían verse severamente afectados por la automatización de sus puestos. Para mitigar este impacto, se sugiere una capacitación sostenida en el ámbito laboral que eleve estas competencias antes de que la IA altere significativamente el mercado laboral.
Ismael Sanz, director del área de Educación de Funcas, manifiesta la importancia de priorizar la enseñanza de habilidades sociales y de resolución de problemas, campos donde la intervención humana sigue siendo crucial. Las profesiones vinculadas a la educación y las bibliotecas son especialmente resistentes a la IA, mostrando un alto índice en capacidades que la tecnología actual no puede igualar. Las herramientas de IA pueden ser útiles en la personalización del aprendizaje, pero no sustituyen la interacción social que se da en un aula tradicional.
Al respecto, el informe recalca que aunque la IA cada vez realiza mejor tareas repetitivas y procesamiento de información, el sistema educativo debe orientar sus objetivos hacia aquellas destrezas que son inherentemente humanas. Las recomendaciones incluyen la necesidad de actualizar los planes de estudio de educación inicial, formación profesional y programas para adultos, integrando explícitamente la enseñanza de metacognición y resolución de problemas.
Los adultos en España que operan en los niveles más bajos de competencias para resolver problemas adaptativamente son el 35%, una cifra que supera la media de la OCDE, lo que refuerza la urgencia de implementar cambios. La falta de preparación en diversos sectores profesionales, como el administrativo, contable y de producción, incrementa la vulnerabilidad de estos trabajadores frente a la IA.
Finalmente, los expertos advierten sobre la inminente amenaza: si la IA logra avanzar en capacidades cognitivas básicas, el espectro de riesgo se ampliaría, afectando incluso a profesiones en campos como la informática, las matemáticas y la ingeniería. Por lo tanto, el desafío radica en preparar al sistema educativo para enfrentar estos cambios inminentes y garantizar que la fuerza laboral pueda adaptarse a un futuro en el que la IA modificará radicalmente las dinámicas del trabajo.