ADCDiario

La escena del crimen en el caso de Azul Semeñenko se expone en el juicio

Durante el juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko, se presentaron evidencias halladas en la casa del acusado, Roberto Daniel Sánchez. Un machete y una navaja con sangre humana fueron exhibidos tras arduas horas de investigación pericial.

4 min de lectura
Compartir
La escena del crimen en el caso de Azul Semeñenko se expone en el juicio

En el marco del juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko, la perito forense Julia Villalba presentó elementos clave de la escena del crimen en la habitación de Roberto Daniel Sánchez. Durante su testimonio, que se extendió por más de doce horas, Villalba mostró al jurado un machete y una navaja, ambos con sangre humana, hallados en la vivienda del acusado. Estos elementos son centrales en la reconstrucción de lo sucedido en el lugar.

La navaja, identificada como el indicio número 7, es una Stanley Steel de 19 centímetros, encontrada en una mesa contigua a una ventana. Según explicó Villalba, se realizó un test que reveló que la navaja había estado en contacto con sangre humana, lo que suma peso a la evidencia recolectada en la escena.

El machete presentado también apoya esta línea de investigación. Con un mango negro y una longitud total de 65 centímetros, fue descubierto colgado en la pared de la casa. Como el anterior, había sido sometido a pruebas y también se determinó que era un objeto relevante para el caso. La exhibición de ambos, en el contexto del juicio, marcó un momento crítico en la presentación de la evidencia ante el jurado.

Villalba, quien lleva más de una década trabajando en el Laboratorio de Criminalística del Cuerpo Médico Forense de Neuquén, describió cómo se realizó el allanamiento en la vivienda de Sánchez el 18 de octubre de 2025. Durante aproximadamente 12 horas, se llevó a cabo un registro metódico de la propiedad, dividida en zonas para asegurar la documentación y conservación de los indicios.

Además, se inspeccionó una camioneta Ford Ranger estacionada cerca de la vivienda. Se encontraron restos de sangre lavada en el volante y el asiento trasero, lo que refuerza la conexión entre el vehículo y el crimen. Aunque una cortina encontrada en la caja de la camioneta presentó manchas oscuras, el test para determinar su naturaleza sanguínea dio negativo, lo que deja algunas pistas sin resolver.

El caso ha generado gran interés en la comunidad y resalta la importancia de los procedimientos forenses en la investigación de delitos graves, así como la relevancia de los hallazgos en la vivienda del principal acusado. A medida que avanza el juicio, se espera que se presenten más pruebas y testimonios que puedan contribuir a esclarecer los hechos.

Compartir

Más noticias