La escuela 129 de Bariloche pide un espacio para mejorar condiciones educativas
La escuela 129 de Bariloche, que alberga 160 alumnos, enfrenta serias limitaciones de espacio, ya que carece de instalaciones adecuadas para educación física y recreos. Desde el ministerio de Educación de Río Negro se están considerando obras de ampliación.

La comunidad de la escuela 129, ubicada en Colonia Suiza, Bariloche, solicita un espacio de usos múltiples que permita a los estudiantes realizar actividades que actualmente se ven limitadas por la falta de instalaciones. Esta escuela, que atiende a 160 alumnos de nivel primario y jardín de infantes, no cuenta con gimnasio ni comedor, lo que obliga a los niños a almorzar en los pasillos y a realizar educación física en aulas, lo que afecta su bienestar y la calidad educativa.
La situación se vuelve más crítica en días de lluvia, cuando el acceso al patio es nulo. Desde la última ampliación efectuada en 2020, que incorporó dos aulas, las necesidades de la comunidad educativa no han sido abordadas. La directora del establecimiento, Alejandra Rojas, destacó que la escuela fue construida en 1937 y que la matrícula ha crecido, generando la necesidad urgente de espacios adecuados para el desarrollo de las actividades escolares.
Mónica Pouso, subsecretaria provincial de Consejos Escolares, reconoció la problemática y anunció que se llevará a cabo un relevamiento del espacio para evaluar las posibles obras. La funcionaria enfatizó en la necesidad de administrar adecuadamente los recursos públicos, pero también señaló que la demanda debe ser considerada seriamente.
Las familias han expresado su preocupación por el impacto negativo que esta falta de espacio tiene en el rendimiento escolar de los niños. Una de las madres que participa del reclamo mencionó que su hijo ha expresado su descontento, indicando que a veces no quiere ir a la escuela debido a las condiciones. Según su testimonio, los estudiantes pasan las horas de recreo en áreas muy reducidas, lo que afecta su actividad física y su bienestar emocional.
El comunicado presentado por las familias informa que los problemas de atención y concentración en los alumnos son consecuencia directa de un entorno que ha quedado pequeño para las necesidades actuales. Con una matrícula que incluye 135 alumnos en primario y 33 en nivel inicial, cada aula alberga entre 20 y 22 estudiantes, lo que complica aún más la situación.
La comunidad escolar sostiene que es crucial contar con un espacio techado que permita a los niños correr y jugar de manera segura durante los recreos. Sin esta mejora, la calidad de la educación y el bienestar de los estudiantes seguirán viéndose comprometidos.