La Escuela 25 de Chubut enseña reforestación a sus alumnos
La Escuela 25 de Villa Futalaufquen, en Chubut, enseña a sus alumnos sobre la reforestación mediante un vivero escolar. Celebrando su centenario, la escuela promueve el cuidado del bosque nativo y la recuperación ambiental.

La Escuela 25, situada en Villa Futalaufquen, Chubut, ha implementado un programa educativo innovador que involucra a los estudiantes en la reforestación a través de un vivero escolar. Este espacio permite que los chicos germinen y cuiden árboles nativos, los cuales serán utilizados para reforestar zonas impactadas por incendios en la región.
Fundada en 1926, la escuela ha evolucionado a lo largo de las décadas, adaptándose a los cambios en el entorno y la comunidad. Originalmente, el acceso a la educación en esa época era limitado, dado que el Parque Nacional Los Alerces no existía y las condiciones del área eran considerablemente diferentes. Con el paso de los años, la escuela ha mantenido un fuerte vínculo con el paisaje circundante, convirtiéndose en un pilar educativo y cultural para las familias de la zona.
El vivero “Niños del Lago” es una de las iniciativas más destacadas de la escuela, permitiendo a los alumnos participar activamente en el proceso de reforestación. Desde la germinación de semillas hasta el cuidado de las plantas, los estudiantes adquieren conocimientos prácticos que complementan su educación teórica, fomentando un fuerte sentido de responsabilidad ambiental. Este aprendizaje práctico no solo beneficia a los estudiantes, sino que también contribuye a la recuperación de los bosques nativos de Chubut.
El centenario de la institución fue un evento significativo, celebrado con la participación de exalumnos, familias y la comunidad local. La Legislatura de Chubut reconoció la importancia del aniversario, resaltando la historia y el impacto que la escuela ha tenido en la educación y el medio ambiente de la región. Durante la celebración se destacó no solo el legado educativo, sino también la continuidad del proyecto que enseña a los niños la importancia de cuidar y conocer su entorno.
La Escuela 25 sigue comprometida con su misión educativa y ambiental, a través del vivero, que se convierte en un símbolo de la relación entre la educación y la preservación del bosque. Los árboles que crecen en las instalaciones de la escuela podrán ser plantados en áreas de la cordillera chubutense que requieren atención, asegurando así la participación activa de los estudiantes en la recuperación del medio natural.