La escuela de Challacó integra producción y tecnología en la educación
En Challacó, la escuela primaria N° 176 está implementando un modelo educativo que combina el aprendizaje con actividades productivas. Los alumnos participan de proyectos agropecuarios y tecnológicos, mientras se busca transformar la institución en jornada completa.

La escuela primaria N° 176, ubicada en el paraje Challacó, a 20 kilómetros de Plaza Huincul, está llevando adelante una propuesta educativa innovadora, que busca integrar la formación de los alumnos con actividades productivas. Con un total de nueve estudiantes distribuidos en dos aulas plurigrado, la institución se enfoca en fomentar la conexión de los niños con la tierra y la tecnología, preparando un modelo de enseñanza que apunta a ser más integral.
El establecimiento, que cuenta con 39 años de historia, se encuentra cerca de la Ruta Nacional 22 y recibe a niños cuyas familias viven en el entorno rural, dedicadas mayormente a la crianza de animales. En este contexto, el equipo docente, liderado por la directora Paola Godoy, trabaja para convertir a la escuela en una institución de jornada completa, implementando proyectos relacionados con la producción rural.
Entre las actividades destacadas se consideran la cosecha de membrillos para la elaboración de dulce, además del funcionamiento de una huerta y una granja educativa. Un aspecto innovador del proyecto es la cría de codornices en incubadora, lo que permite a los alumnos aprender sobre distintos ciclos de producción. La educación en la huerta y la granja no solo aporta conocimientos prácticos, sino que también permite vincular y aplicar los contenidos de diversas áreas del saber.
La escuela cuenta además con un laboratorio científico-tecnológico, sala de computación equipada y conexión a internet, lo que potencia los aprendizajes. Según la directora, esto posibilita que los estudiantes desarrollen proyectos más significativos vinculado a sus vivencias en el campo. Por ejemplo, durante las clases de computación, los alumnos diseñaron etiquetas para frascos de mermelada elaborada con la cosecha de membrillos que realizaron ellos mismos.
La colaboración de todos los docentes es crucial para este enfoque educativo; la profesora de Educación Física y el profesor de Plástica trabajan junto a sus colegas en el cronograma de siembra y el uso de los residuos de lombricultura como abono en la huerta. Esta experiencia integral busca que los estudiantes comprendan la importancia de los ciclos naturales y la sostenibilidad en la producción de alimentos.
La directora de Ruralidad, Fátima Piussi, enfatiza la relevancia de ampliar la carga horaria para profundizar en estos aspectos tecnológicos y agroecológicos, considerando que estas experiencias son fundamentales para los alumnos del rural. De esta manera, se pretende cultivar una conciencia ambiental y productiva en las futuras generaciones de Challacó.