La familia de Valeria Schwab exige respuestas tras siete meses de investigación
A más de siete meses del asesinato de Valeria Schwab, su familia sigue exigiendo respuestas a la Justicia. Jessica Schwab, hermana de la víctima, anunció una nueva marcha en Comodoro Rivadavia si no se obtienen avances concretos en la investigación.

A más de siete meses del asesinato de Valeria Schwab, su familia mantiene firme su reclamo de justicia y respuestas por parte de la Fiscalía. Jessica Schwab, hermana de la víctima, expresó su frustración ante la falta de avances en la investigación y comunicó que, de no haber novedades en septiembre, planean realizar una nueva movilización en Comodoro Rivadavia.
Uno de los temas más preocupantes para la familia es la demora en la pericia de la ropa de Valeria. Jessica esperaba que durante agosto comenzaran los estudios, pero no ha recibido información clara sobre la fecha de las pruebas ni de los resultados. Este atraso genera enojo entre los familiares, que se cuestionan por los motivos de tal dilación, especialmente comparando los tiempos de análisis de ADN, que fueron mucho más breves.
Jessica criticó la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades y expresó su incertidumbre sobre la gestión de la investigación. Pone en duda la eficacia del proceso al recordar que aún no se ha peritado la ropa de su hermana, a pesar de que a su parecer debería ser un trámite prioritario. La familia siente que la falta de información está perjudicando el avance del caso.
Otro elemento que alimenta sus preocupaciones es el hallazgo de una tercera llave en el lugar donde fue encontrada Valeria. Esta llave no corresponde ni a su vivienda ni al comercio que administraba, lo que genera interrogantes sobre su origen. Jessica sostiene que la fiscalía debe investigar más a fondo antes de descartar la posibilidad de la existencia de otros involucrados en el crimen, lo que refuerza la necesidad de una indagación más exhaustiva.
Además, la hermana de Valeria subrayó que, durante las primeras búsquedas, no se había encontrado el celular de su hermana, lo que señala que aún hay elementos importantes que deben ser considerados en la investigación. Esto la lleva a cuestionar la hipótesis que sostiene que hubo un único agresor, dado que aún faltan análisis y pruebas que podrían aportar información crucial.
La familia no ha podido actuar como querellante en el caso, lo que aumenta su frustración al sentir que no se les está dando el espacio para ser escuchados en la causa. Jessica expresó el deseo de que la justicia atienda sus reclamos y cumpla con la responsabilidad de esclarecer el crimen de su hermana, siguiendo cada línea de investigación disponible.
Desde que ocurrió el crimen, la familia ha mantenido un seguimiento activo del caso y no ha dudado en organizar movilizaciones para visibilizar su lucha. Con la promesa de nuevas marchas si la situación no mejora, siguen esperando que la investigación retome el ritmo necesario para llegar a la resolución del caso.