La familia real española celebra con un banquete regional en el Palacio de Marivent
En el tradicional banquete veraniego celebrado en el Palacio de Marivent, la Familia Real española agasajó a más de 600 invitados con un menú preparado por chefs destacados de las Islas Baleares, rindiendo homenaje a la gastronomía local.

La noche del martes, el Palacio de Marivent, ubicado en Palma de Mallorca, fue el escenario de una recepción típica de verano por parte de la Familia Real española, que incluyó a Felipe VI, Letizia, y sus hijas, Leonor y Sofía, así como a la reina emérita. Este evento marca el comienzo de las vacaciones de los monarcas y reúne a diversas figuras de la sociedad balear, incluyendo políticos, artistas y chefs.
En esta edición del banquete, la gastronomía ocupó un lugar central gracias a la colaboración de tres chef emblemáticos de Balears: Marga Coll, Maca de Castro y Santi Taura. Este trío, reconocido por su influencia en la cocina isleña, presentó un menú que constó de más de 15 platos, todos utilizando materia prima local y recetas tradicionales, en un marco que reunió a más de 600 asistentes.
El enfoque del menú fue destacar los productos típicos de cada una de las islas, lo que refleja la rica variedad que Balears tiene para ofrecer. Entre las propuestas más destacadas se incluyeron el tumbet mallorquín, una mousse de camaiot, berenjenas en escabeche, y tortillas de sobrasada, entre otros. Además, los chefs reinterpretaron clásicos de la cocina pitiusa para ofrecer una experiencia culinaria memorable a los invitados.
En total, los comensales degustaron 15 ofertas saladas junto a tres opciones de postres, todo maridado con selecciones de vinos y otros acompañamientos. Algunos de los platos que se sirvieron fueron la serviola con pimientos, la ternera mallorquina con alcaparras, croquetas y un calamar relleno de carne de cerdo mallorquín. Cada bocado tuvo un toque distintivo, destacando el compromiso de los chefs con la cocina balear.
El postre tuvo un papel igualmente importante, destacando dulces tradicionales que evocan los sabores de la región, tales como el flaó ibicenco, una tarta de queso característica de Ibiza, así como un merengue de cacahuete y chocolate.
Esta tradición en el Palacio de Marivent no solo refuerza el vínculo entre la monarquía y la cultura local, sino que también promueve la valiosa gastronomía de las Islas Baleares a un público más amplio, mostrando la riqueza culinaria que representa la región.
Se espera que estos actos continúen fortaleciendo la identidad cultural balear y sirvan de plataforma para aumentar la visibilidad del talento local en el ámbito gastronómico, a medida que la familia real invita a diferentes representantes de diversas áreas de la sociedad a celebrar esta emblemática estación junto a ellos.