La gobernadora del Valle del Cauca asegura que no hay pruebas de explosivos en Cali
Ante la inminente posesión de Abelardo De La Espriella, la gobernadora del Valle del Cauca confirmó que no hay evidencias de explosivos en Cali, pese a las alertas emitidas.

La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, ha implementado un dispositivo de seguridad ante la próxima ceremonia de posesión presidencial de Abelardo De La Espriella, programada para el 7 de agosto en Cali. Esta decisión fue tomada tras declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre la supuesta existencia de "decenas de toneladas de explosivos" en la región.
Toro aclaró que, hasta el momento, no hay pruebas concretas que respalden estas afirmaciones, y que la seguridad del evento sería garantizada mediante una serie de medidas. Aunque se han emitido alertas sobre la posible presencia de explosivos, la gobernadora remarcó que no se ha confirmado ninguna amenaza material concreta en Cali ni en los municipios circundantes.
Para reforzar la seguridad, el comité de seguridad departamental ha establecido un plan que incluye restricciones como un "día sin carro" y la ley seca que comenzará en la mañana y se extenderá hasta la medianoche del mismo día. Adicionalmente, se implementarán diversos puntos de control en las principales vías de acceso a la ciudad, así como rutas hacia Buenaventura, el aeropuerto y el norte del Cauca, que son considerados estratégicos para el acto.
Desde que se anunció la ceremonia en Cali, se han diseñado corredores de seguridad y se han establecido restricciones sobre el uso de drones. Las autoridades también han extendido la vigilancia a municipios como Palmira y Jamundí, aumentando así las medidas de seguridad integral en la zona.
Asimismo, la gobernadora mencionó que se ofrecerá una recompensa de hasta 500 millones de pesos para quienes proporcionen información que contribuya a prevenir posibles actos de violencia. Hasta el momento, el monitoreo ha mostrado que solo existen alertas, sin evidencia de amenazas concretas.
El desarrollo de estas medidas se coordina a través de un Puesto de Mando Unificado (PMU), el cual se ocupa de la gestión de cualquier incidente que pueda alterar el orden público. Ante la posibilidad de movilizaciones por sectores del Pacto Histórico, Toro enfatizó que se respetarán las protestas pacíficas, pero se comprometió a que no se tolerarán bloqueos ni violencia durante las manifestaciones.
Los esfuerzos por garantizar la seguridad en el evento buscan no solo proteger a los asistentes, sino también asegurar un transcurso normal de la actividad presidencial, destacando el trabajo coordinado con el Ministerio de Defensa y la fuerza pública en la anticipación de cualquier riesgo.