La historia de Celeste Robledo, una albañil que construye su hogar en Río Gallegos
Celeste Robledo, madre de dos hijas y ayudante de albañil, destaca en el sector de la construcción en Río Gallegos. Su historia resalta la lucha por la igualdad de género en un ámbito históricamente dominado por hombres.

En el contexto del Día de la Madre, el Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda (IDUV) de Santa Cruz puso de relieve la inspiradora historia de Celeste Robledo. Esta madre de dos hijas se ha convertido en un referente en el campo de la construcción en Río Gallegos, donde desempeña su labor como ayudante de albañil en un ambicioso proyecto que incluye la construcción de 120 viviendas sociales.
Celeste se ha incorporado a la obra pública gracias al programa UOCRA Mujeres, que busca promover la inclusión y la igualdad de oportunidades para las mujeres en una industria que tradicionalmente ha estado dominada por hombres. Su vocación por el oficio proviene de una tradición familiar, lo que le ha permitido darse espacio y reconocimiento en un ámbito tradicionalmente masculino.
La trabajadora motiva a otras mujeres a adentrarse en el mundo de la construcción, subrayando que se trata de un buen oficio que permite adquirir conocimientos valiosos que van más allá de los que conlleva la simple edificación de una casa. "Que se animen" es su mensaje a quienes todavía dudan en involucrarse en estas actividades.
El proceso de aprendizaje que ha tenido en el frente de obra no solo la empodera a nivel profesional, sino que también le brinda las herramientas necesarias para llevar a cabo la construcción de su propia vivienda, un proyecto personal que simboliza un legado tanto material como cultural para sus hijas.
El reconocimiento a Celeste Robledo se enmarca en un esfuerzo más amplio del IDUV y del Gobierno provincial por celebrar y visibilizar los avances en la equidad de género en las industrias estratégicas de la región patagónica. La inclusión de un cupo femenino en la obra pública representa un paso significativo, y demuestra la voluntad política de transformar el sector hacia una mayor diversidad e inclusión.
La iniciativa UOCRA Mujeres, que posibilita que mujeres como Celeste adquieran capacitación técnica en albañilería, no solo beneficia a las participantes de la capacitación, sino que también impacta positivamente en la sociedad, al fomentar modelos a seguir en la comunidad y al desafiar los estereotipos asociados a los roles de género en el ámbito laboral. El testimonio de Robledo se posiciona, así, como un ejemplo inspirador en el camino hacia la igualdad de oportunidades en la Patagonia.