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La historia de la posada galesa en Gaiman que celebra 25 años

La posada ubicada en Gaiman, que se encuentra en una histórica casa galesa de 1910, celebra su 25º aniversario. Marcela Plust, descendiente de inmigrantes, comparte la historia familiar que la llevó a establecerse en este emblemático lugar.

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La historia de la posada galesa en Gaiman que celebra 25 años

En Gaiman, un poblado de la provincia de Chubut, la posada que hace 25 años abrió sus puertas, está ubicada en una casa galesa construida en 1910. Esta posada se ha convertido en un punto de encuentro vital para quienes buscan experimentar la cultura galesa en la Patagonia, un legado que perdura en la región desde la llegada de los inmigrantes galeses en el siglo XIX.

La historia de la posada está íntimamente ligada a la vida de Marcela Plust, quien recuerda cómo su familia, originaria de Buenos Aires, se trasladó a Gaiman tras un viaje inicial de luna de miel en 1970. Sus padres, Santiago Plust y Ester Pedrique, al visitarlo, no solo establecieron vínculos con la cultura local, sino que también se comprometieron a construir un hogar en este pintoresco rincón de la Patagonia.

El abuelo de Marcela, Jacobo Plust, fue uno de esos inmigrantes galeses que llegaron a la región en 1947. Trabajó como techista en la construcción del Cuartel Militar de Sarmiento, una labor que lo conectó con las familias locales, creando lazos que perduraron a través de los años. Estos vínculos hicieron que su familia regresara a Gaiman una década después de aquel encuentro inicial, buscando un mejor futuro en el sur argentino.

La posada no solo es un negocio familiar, sino que también refleja la historia de las primeras oleadas de inmigrantes galeses y su influencia en la cultura local. Hoy, Gaiman es reconocido no solo por sus paisajes y su rica historia, sino también por su comunidad que mantiene vivas tradiciones que datan de hace más de un siglo.

El establecimiento ha sido testigo de la evolución de la región, que en sus primeros años fue marcada por la agricultura y la viticultura, y que ahora se abre paso como un destino turístico cada vez más visitado. A medida que la posada celebra sus 25 años, los Plust continúan trabajando para resaltar la oferta cultural y gastronómica que caracteriza a Gaiman.

La historia de la posada es, en esencia, un homenaje a la perseverancia y al trabajo en familia, valores que han sido claves para su desarrollo. En un paisaje donde los ríos y montañas se entrelazan, esta posada se erige como un símbolo de la comunidad, un espacio donde las raíces galesas y argentinas se entrelazan para ofrecer hospitalidad y calidez a sus visitantes.

De cara al futuro, la familia Plust planea seguir ampliando su oferta y fortaleciendo los lazos culturales, convencidos de que su posada será un lugar donde nuevas generaciones también podrán construir sus historias en la mágica Patagonia.

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