La importancia de contar historias: el proverbio africano que invita a reflexionar
Un proverbio africano ilustra cómo la forma en que se cuentan las historias puede definir lo que consideramos verdad. Enfatiza la importancia de reconocer las voces ausentes y cuestionar la perspectiva de los narradores.

El proverbio africano que dice: "Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, la historia de la cacería siempre glorificará al cazador" aborda la relación entre el poder de narrar y la construcción de la verdad. Su origen se sitúa en las tradiciones orales de África occidental, donde ancianos y griots eran los encargados de transmitir relatos y experiencias, resaltando que quien cuenta la historia tiene el control sobre el relato que perdura.
Este aforismo fue popularizado por el célebre escritor nigeriano Chinua Achebe, quien utilizó esta máxima para subrayar la importancia de contar historias desde una perspectiva africana, distanciándose así de visiones colonialistas que dominaban la narrativa. Esto pone de manifiesto que la historia oficial, a menudo, responde a los intereses de aquellos que tienen la autoridad y los recursos para compartir su versión de los hechos.
La lección que transmite el proverbio es profundamente relevante en distintas esferas de la vida, ya sea en un entorno laboral, en conflictos familiares, o en el debate público. La primera versión que se instala en un relato tiende a convertirse en la aceptada de manera universal, sin considerar si realmente abarca toda la realidad. Este hecho invita a la reflexión sobre quiénes están ausentes en la narrativa y por qué sus voces no son escuchadas.
La práctica crítica de indagar sobre las perspectivas que faltan, como en el caso del colega silencioso o del cliente descontento que no expresa su opinión, es esencial para tomar decisiones bien fundamentadas. En este sentido, el proverbio insta a adoptar una postura activa frente a las narrativas: cuestionar desde dónde se habla y quiénes son los silenciados puede ser el primer paso hacia una comprensión más objetiva y justa de cualquier situación.
En una sociedad diversa y compleja como la actual, reconocer la necesidad de amplificar esas voces ausentes no solo enriquece las discusiones, sino que también promueve una cultura más inclusiva. Así, el proverbio se convierte en un recordatorio de que la verdad es un rompecabezas en el que muchas piezas pueden estar faltando.
En conclusión, el proverbio africano, al igual que otros saberes ancestrales, nos invita a reflexionar sobre el poder de la narración y su impacto en nuestra percepción de la realidad. Promover un enfoque crítico respecto a qué historias se cuentan y cómo se cuentan es fundamental para construir una sociedad más equitativa y consciente.