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La importancia del enfoque Lean en la logística de almacenes

El experto en intralogística advierte sobre la confusión entre un almacén controlado y uno optimizado. Resalta la importancia de erradicar desperdicios para mejorar la productividad.

Por Alexander Cardozo Machado4 min de lectura
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La importancia del enfoque Lean en la logística de almacenes

En el ámbito de la intralogística, el enfoque Lean se presenta como una estrategia esencial para optimizar las operaciones de almacenes. Según un destacado consultor con más de 25 años de experiencia en América del Sur, muchas empresas aún operan con estructuras desactualizadas, donde la creencia de tener "todo controlado" se confunde con verdadero progreso. Este estancamiento en los procesos, más que ser una indicación de estabilidad, muestra una falta de adaptación a las necesidades actuales del mercado.

Dentro de este contexto, la eficiencia de un almacén puede verse gravemente afectada por prácticas inadecuadas. Los ejemplos son evidentes: operarios recorren largas distancias debido a un layout mal diseñado o inventario ineficiente que se considera "caja de seguridad", cuando en realidad representa una pérdida de capital. El desperdicio en las operaciones no se manifiesta abiertamente, sino que se presenta de manera sutil, creando un agujero financiero que las empresas suelen pasar por alto.

Un aspecto crucial que resalta el consultor es que la tecnología no es la solución mágica para problemas de fondo en las operaciones. Implementar un sistema de gestión de almacenes (WMS) sin antes haber depurado los procesos existentes solo genera un caos más rápido. Se urge a la industria a adoptar un enfoque donde la secuencia correcta sea primero establecer una cultura organizacional sólida, después desarrollar procesos estandarizados y, finalmente, integrar la tecnología adecuada. Este enfoque sistemático es fundamental para lograr resultados auténticos y sostenibles.

El picking, que representa cerca del 60% del costo operativo de un almacén, es uno de los procesos menos auditados y, frecuentemente, se soluciona adicionando más personal en lugar de investigar las verdaderas razones detrás de la alta demanda de mano de obra. La calidad en el picking inicia mucho antes del mismo, en etapas como la recepción o el diseño del slotting, por lo que cualquier error se origina en los pasos previos y no durante la acción de recolección.

La mejora continua y la cultura Lean no se deben ver como un evento puntual, sino como un proceso constante. Medir el desempeño se vuelve vital, pero debe hacerse de forma efectiva, seleccionando indicadores clave que sean comprensibles y visibles para todo el equipo. La gestión activa de tres indicadores, en lugar de una extensa lista, puede llevar a un enfoque más efectivo y enfocado en resultados.

Finalmente, el consultor subraya que los problemas en un almacén son, en realidad, problemas de liderazgo. Fomentar una cultura organizacional basada en la resolución de problemas es fundamental para evitar la resistencia al cambio por parte del personal. Cuando los operarios entienden que la metodología Lean no implica mayor presión, sino la eliminación de cargas innecesarias, la resistencia se transforma en un compromiso real con la mejora continua. Este cambio de mentalidad puede marcar una gran diferencia en la eficiencia de la operación de un almacén.

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