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La industria argentina sufrió la pérdida de 415.000 empleos en tres años

Entre 2023 y 2026, la industria manufacturera en Argentina sufrió una significativa reducción de 415.000 empleos. Este contexto se contrasta con un notable aumento de empleos en el sector de servicios, particularmente hoteles y restaurantes.

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La industria argentina sufrió la pérdida de 415.000 empleos en tres años

La industria manufacturera argentina experimentó una pérdida de 415.000 puestos de trabajo entre el segundo trimestre de 2023 y el mismo período de 2026, lo que representa una caída del 16,7%. Durante el mismo intervalo, otras áreas, como los hoteles y restaurantes, generaron un total de 495.000 nuevos empleos, marcando un crecimiento del 67,8%. Estos datos provienen de la última Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, que analiza las estadísticas laborales en diversas regiones del país, y fueron publicados por BAE Negocios.

La relevancia del sector industrial ha disminuido, con su participación en el mercado laboral pasando del 12,2% al 9,8%. En contraste, el sector de hoteles y restaurantes vio un aumento en su participación del 3,6% al 5,8%. Otros sectores, como la construcción y el sector público, también registraron pérdidas significativas de empleo, con decrecimientos de 197.400 y 330.000 puestos, respectivamente. Esto indica una tendencia alarmante en el trabajo formal, que tradicionalmente ha sido mejor remunerado y más estable.

En términos generales, el país incorporó 818.070 nuevos puestos laborales en este periodo, llevando el total de ocupados de 20,37 a 21,19 millones, lo que representa un incremento del 4%. Sin embargo, este crecimiento encubre un cambio notable en la composición del empleo. Por un lado, el trabajo privado creció en 1,28 millones de empleados, mientras que el trabajo asalariado con descuento jubilatorio disminuyó en 280.000.

El impacto de estas transformaciones se siente claramente en la calidad del empleo. Actualmente, uno de cada cuatro trabajadoras y trabajadores es independiente, lo que eleva la autosuficiencia al 24% de los ocupados. Este crecimiento de trabajadores por cuenta propia está acompañado de una caída en la proporción de asalariados formales, un cambio que se traduce en menos aportes para jubilación y cobertura social. Alrededor del 42% de los ocupados en el país están en la informalidad, lo que afecta la seguridad económica y social.

Los jóvenes son los más afectados por estas tendencias. Las mujeres menores de 29 años fueron el único grupo demográfico que perdió empleos, con una disminución de 77.000 puestos. Aunque los hombres jóvenes generaron algo de crecimiento, su participación relativa también se vio afectada. Esta situación exige una revisión de las políticas laborales, dado que el mercado está priorizando sectores de menor remuneración y condiciones laborales inestables.

El panorama general refleja una transformación del mercado laboral argentino, donde la disminución de empleos en sectores tradicionales está siendo contrarrestada por el crecimiento en el sector de servicios, aunque con una evidente vulnerabilidad en las condiciones de empleo. La tendencia hacia el trabajo independiente y la informalidad plantea desafíos significativos para la seguridad laboral y los derechos de los trabajadores en el país.

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