La inflación de septiembre se estimaría en un 2% mensual
Las proyecciones indican que la inflación en Argentina podría alcanzar el 2% en septiembre. Esto señalaría un retroceso en el proceso de desinflación, considerando los 1,7% registrados en agosto.

Según un informe de la consultora Analytica, la inflación general para septiembre se situaría en un 2% mensual, lo que representaría un aumento respecto al 1,7% observado en agosto. Este dato sugiere que el proceso de desinflación que se venía experimentando podría estar en riesgo, mostrando fluctuaciones en lugar de una tendencia continua hacia la baja.
Durante la cuarta semana de septiembre, los precios de alimentos y bebidas registrarían un incremento del 0,8%, lo que eleva el promedio móvil de cuatro semanas al 2,8%. Este relevamiento, que se basa en precios online de cadenas de supermercados, indica un IPC nacional que también podría situarse en torno al 2% para el mes.
En términos regionales, el Noroeste Argentino reportó la mayor variación en precios, con un aumento del 1,1%, mientras que la Patagonia fue la que menos incrementos registró, con un 0,5%. En cuanto a los rubros, las verduras, tubérculos y legumbres lideraron las subas con un incremento del 12,8%, mientras que las carnes y derivados solo aumentaron un 1,0%.
Los datos revelan una inercia inflacionaria que requiere mayor intervención estatal para ajustar las expectativas a la baja y estimular una disminución real de los precios. Esto es fundamental dado que la desaceleración de la inflación es crucial para mitigar el deterioro social y evitar un aumento en los índices de pobreza, que ha subido del 28% al 32% en el último año, según el Instituto de Desarrollo Social Argentino (IDESA).
Este crecimiento de la pobreza representa un aumento significativo en la cantidad de hogares que se encuentran por debajo de la línea de subsistencia, complicando aún más la situación social en el país. Aunque la situación es preocupante, se observa una mejora respecto a los picos de pobreza que alcanzaron el 53% en el primer semestre de 2024.
El análisis concluye que, en un contexto de inflación creciente, los ingresos familiares no crecen al mismo ritmo que la Canasta Básica Total (CBT), lo que profundiza la brecha de pobreza y empuja a más hogares a una situación crítica. Para lograr una recuperación sostenible, no solo es necesario contener los precios, sino también rescatar el mercado laboral con empleo genuino.