La informalidad laboral cuesta $3,3 billones al sistema previsional argentino
La informalidad laboral en Argentina impacta severamente el sistema previsional, con un costo anual de $3,3 billones. La falta de aportes jubilatorios constituye una gran preocupación, ya que el 54,5% de los trabajadores no contribuye al sistema.

El sistema previsional argentino enfrenta serios problemas debido a la alta tasa de informalidad laboral, que se traduce en una pérdida significativa de ingresos. Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, actualmente el 54,5% de las personas ocupadas no realiza aportes jubilatorios. Esta situación representa un desafío para un sistema que ya está bajo presión y limita la cobertura de la seguridad social en el país.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) estima que la reducción en la cantidad de trabajadores que aportan al sistema prevé una merma de $3,3 billones anuales en los recursos previsionales, lo que equivale a aproximadamente el 5,3% de la recaudación total por contribuciones patronales y aportes personales. De este total, $2 billones corresponden a contribuciones de empleadores y $1,3 billones a aportes de los trabajadores.
En este contexto, se destaca que en el primer trimestre de 2024 la proporción de trabajadores que efectúan contribuciones cayó notablemente, pasando de un rango de entre 47,3% y 48,4% en 2023 a un preocupante 45,2%. Esta tendencia se traduce en una disminución promedio de $277.780 millones mensuales, alcanzando un pico de $454.093 millones en julio, impulsado por la liquidación del medio aguinaldo. Curiosamente, quienes ingresan a la informalidad generalmente perciben salarios similares a los registrados, aunque sus ingresos suelen ser menores, según el CEPA.
El Idesa también destaca que, tras el ajuste del actual Gobierno, el gasto público destinado a la vejez ha aumentado un 73% en comparación con la media en la década de 1980, lo que pone en evidencia la creciente carga que representa la informalidad sobre el sistema previsional. Mientras tanto, el gasto no relacionado con la jubilación apenas se incrementó un 5% en el mismo período.
Comparaciones internacionales revelan la gravedad del problema en Argentina. Según un estudio de la Oficina de Presupuesto del Congreso, el país se encuentra entre los más bajos en cuanto a la proporción de contribuyentes respecto de su población económicamente activa, con solo el 46,3% contribuyendo al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). En comparación, otros países como Canadá, España y Suecia superan el 85%, lo que enfatiza la dificultad que enfrenta Argentina con la informalidad laboral, que afecta a aproximadamente el 43% de la población ocupada. Esta alza en la informalidad resalta la necesidad de reformas estructurales urgentes en el sistema y plantea interrogantes sobre su sostenibilidad a largo plazo.