La Justicia avala a una mujer en disputa por su vivienda en Cipolletti
La Justicia falló a favor de una mujer que vive con sus hijas en Cipolletti desde 2004, rechazando el pedido de desalojo presentado por una iglesia. La organización religiosa no logró probar su titularidad del inmueble, lo que le permitió a la familia continuar residiendo en la propiedad y avanzar en su regularización.

Una mujer y sus dos hijas podrán seguir habitando la casa que ocupan en el barrio Pichi Nahuel de Cipolletti desde el año 2004, tras un fallo judicial que rechazó el pedido de desalojo solicitado por una iglesia. La institución religiosa reclamó la restitución del inmueble, alegando que había sido entregado en préstamo verbal, pero no presentó documentación que constatara su condición de dueña.
El conflicto inició cuando la iglesia solicitó judicialmente el desalojo de la vivienda. Sin embargo, tanto el Juzgado Civil N° 9 de Cipolletti como la Cámara de Apelaciones determinaron que la religiosa no había demostrado su titularidad sobre la propiedad. Durante el proceso, se pudo verificar que había presentado únicamente certificaciones notariales incompletas de los años 70 y 80, sin contar con escritura pública que acreditara la propiedad.
La mujer, asistida por el defensor público Matías Vidovic, aportó pruebas que demostraron su posesión a lo largo de más de 20 años. Su permanencia ininterrumpida en la vivienda, las mejoras realizadas en la propiedad y el pago de impuestos, se convirtieron en elementos fundamentales para respaldar su defensa.
El juez Mauro Marinucci respaldó los argumentos de la defensa, determinando que la iglesia no podía exigir la restitución del inmueble en ausencia de documentación suficiente para probar su reclamo. Además, informes municipales demostraron que el terreno estaba registrado a nombre de otras personas, lo que complicaba aún más la pretensión de la organización religiosa.
Como resultado de la decisión judicial, la mujer ha iniciado un trámite de regularización dominial en virtud de la Ley Pierri, que permite regularizar situaciones de ocupación de viviendas. Este proceso será clave para asegurar su condición habitacional y fortalecer su derecho sobre la propiedad.
Sin embargo, el conflicto legal no ha terminado; la iglesia ha intentado revertir la decisión judicial para anular la escritura que la mujer había obtenido a partir de la resolución favorable. Este nuevo desafío podría prolongar el litigio y representar un obstáculo en la regularización definitiva de la vivienda.