La Justicia de Bariloche autoriza a madre a viajar con su hija sin permiso del padre
El fuero de Familia de Bariloche resolvió que una madre podía viajar al exterior con su hija menor sin la autorización del padre, quien se oponía a los viajes. La decisión judicial establece condiciones, pero ofrece mayor libertad a la madre.

La Justicia del fuero de Familia de Bariloche dictó un fallo que permite a una madre viajar al exterior con su hija menor de edad durante los próximos cinco años sin la necesidad de obtener autorización paterna para cada viaje. Esta decisión se tomó en respuesta a las solicitudes del padre, quien exigía un control casi total sobre los desplazamientos de la niña.
En la resolución, se estipula que la mujer deberá informar con antelación sobre el destino, el itinerario y la duración de cada viaje, aunque no estará sujeta al consentimiento del padre. Las exigencias del hombre, que incluían condiciones sobre los destinos y la duración de los viajes, fueron consideradas por el tribunal como un intento de control en lugar de una preocupación legítima por el bienestar de la menor.
La madre argumentó que desde el nacimiento de la niña, cuando la pareja ya estaba separada, la relación con el progenitor había sido conflictiva. En varios momentos, se dictaron medidas de protección tanto para ella como para la menor. La madre había intentado en repetidas ocasiones obtener el permiso del padre para viajar a lugares como Chile y Brasil, pero siempre se encontró con negativas.
Al solicitar la autorización judicial, la madre dejó claro que su intención era realizar viajes breves y turísticos, junto a familiares o amigas que también pudieran llevar a sus hijos. Por su parte, el padre se opuso a ese pedido y mencionó un uso abusivo de las facultades parentales por parte de la madre, argumentando que limitaba el contacto con la menor y que cualquier autorización debía quedar supeditada a viajes específicos.
En su respuesta, la madre afirmó que carecía de los recursos económicos para realizar viajes prolongados y que solo proyectaba salidas de corta duración. En este sentido, se comprometió a informar al padre sobre los viajes, en línea con lo que exige la resolución judicial.
La Defensoría de Menores se mostró a favor de la madre, sugiriendo que se extendiera la autorización por cinco años sin permitir la radicación y que se establecieran condiciones de contacto entre la niña y su padre, asegurando al menos una videollamada durante cada viaje.
La decisión judicial marca un paso significativo en la resolución de conflictos de custodia y permite una mayor autonomía a la madre, facilitando la posibilidad de disfrutar de viajes breves con su hija, dentro de un marco que busca preservar el contacto con el padre.