La Justicia dictó indemnización millonaria a docente agredida en pelea escolar
Una profesora que fue agredida al intentar separar una pelea entre alumnos en un torneo deportivo demandó a las instituciones involucradas y logró una indemnización de $24 millones.

La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil ha emitido un fallo que ordena una indemnización de 24 millones de pesos a una profesora de educación física que sufrió una agresión durante un torneo intercolegial en noviembre de 2018. El incidente ocurrió en las instalaciones del Cenard, donde se enfrentaron dos colegios privados en un partido de handball y, tras el término del juego, estalló una pelea entre los alumnos. Al intentar intervenir, la docente recibió un golpe en la cara que le ocasionó serias lesiones y secuelas psicológicas.
La reclamante, que para ese momento contaba con 56 años, fue atendida inmediatamente en el lugar y luego trasladada a un hospital, donde se le diagnosticaron heridas dentales y daños en su ojo derecho. A raíz de las afectaciones sufridas, la docente decidió llevar a cabo una demanda civil contra el colegio privado al que pertenecían el agresor, así como al docente organizador del evento. En primera instancia, el juzgado falló a su favor, estableciendo que los demandados debían indemnizarla en casi 9,6 millones de pesos más intereses.
Sin embargo, la docente apeló esta decisión argumentando que la compensación era insuficiente en relación con la gravedad de sus lesiones y también cuestionó la exención de responsabilidad de la aseguradora involucrada, que argumentó no cubrir los daños ocasionados por alumnos mayores de edad. La parte demandada, por su parte, argumentó que el evento no debía considerarse un espectáculo deportivo regulado por la Ley de violencia en espectáculos deportivos, sino como una actividad educativa y cultural.
A pesar de las defensas presentadas, la Cámara consideró que el hecho ocurrió en un contexto de responsabilidad objetiva, dado que las instituciones organizadoras tienen el deber de seguridad y vigilancia sobre los estudiantes en eventos de esta naturaleza. El tribunal determinó que no podía eximirse de responsabilidad, considerando la previsibilidad de incidentes violentos en competencias escolares.
Finalmente, el fallo revocó la decisión inicial sobre la indemnización y confirmó la exclusión de la aseguradora, que no cubría daños provocados por alumnos mayores. Este caso pone de relieve el dilema que enfrentan las instituciones educativas ante el manejo de situaciones de violencia en contextos de competencia, así como la responsabilidad que deben asumir en la protección de sus docentes y alumnos durante dichas actividades.
El impacto de este tipo de fallos se siente en la comunidad educativa, ya que destaca la importancia de establecer medidas claras de seguridad en eventos deportivos y las posibles implicaciones legales que podrían surgir a raíz de incidentes en el ámbito escolar. Se espera que estas decisiones fomenten un debate sobre la cultura de la prevención y el manejo de conflictos en entornos educativos.