La Justicia exige a Milei cumplir con la ley de financiamiento universitario
La controversia entre el Gobierno de Javier Milei y las universidades públicas se intensifica. Un juez federal mantuvo vigente la medida cautelar que protege a estas instituciones, desestimando los argumentos del Ejecutivo sobre el cumplimiento de acuerdos financieros.

Un nuevo capítulo se suma a la disputa entre el Gobierno nacional y las universidades públicas en Argentina. El juez federal en lo Contencioso Administrativo, Martín Cormick, decidió mantener la medida cautelar que protege a las casas de estudios superiores, rechazando la solicitud del Ejecutivo de anularla. Esta decisión se da en el contexto de un litigio colectivo promovido por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y otras entidades, que reclama el cumplimiento de la Ley 27.795, la cual establece el financiamiento de las universidades.
El magistrado consideró que los acuerdos alcanzados entre el Poder Ejecutivo, el CIN y los sindicatos universitarios no lograron demostrar que los perjuicios que llevaron a la creación de la medida cautelar hubieran desaparecido. Es esencial mencionar que el Gobierno había presentado un informe donde argumentaba que las circunstancias habían cambiado tras la firma de acuerdos el 10 de junio, que incluían aumentos salariales y partidas presupuestarias, como una actualización del 24,33% en los salarios de docentes y no docentes, un incremento del 20% en los gastos de funcionamiento de las universidades, y otros beneficios, como una partida de $50.000 millones para hospitales universitarios.
Sin embargo, las universidades cuestionaron la interpretación oficial, advirtiendo que los acuerdos solo cubrían parcialmente las obligaciones establecidas por la ley. Subrayaron que facturas fundamentales como la actualización de infraestructuras y diversos programas de becas aún estaban pendientes. En este sentido, argumentaron que los incrementos salariales acordados no eran suficientes para compensar las pérdidas acumuladas en meses previos.
Al analizar los argumentos del Gobierno, el juez Cormick destacó que los resultados de los acuerdos no demostraban un impacto positivo suficiente como para resolver los problemas graves previamente denunciados. Además, el magistrado hizo hincapié en la falta de una evaluación clara y definitiva de la reducción de ingresos y el deterioro de la situación salarial del colectivo universitario.
La decisión del juez indica que la cautelar permanece activa, y el conflicto se considera no resuelto. También subrayó la existencia de lo que se denomina “peligro en la demora”, una situación que puede ocasionar daños irreparables mientras se lleva adelante el proceso judicial. Ahora, el Gobierno cuenta con un plazo de tres días para presentar un informe detallado sobre el nivel de ejecución de los compromisos asumidos, lo que marcará el rumbo de esta controversia.
Este conflicto pone de manifiesto la tensión entre las políticas del nuevo Gobierno y las necesidades de financiamiento de la educación pública, un tema crucial para el desarrollo social y educativo del país. Mientras tanto, las universidades continúan aguardando una solución que satisfaga adecuadamente sus requerimientos y garanticen su funcionamiento adecuado.