La Justicia permite que madre e hija sigan en la vivienda familiar sin afectar la cuota alimentaria
Un fallo del fuero de Familia determinó que una madre y su hija adolescente podrán continuar residiendo en la vivienda familiar hasta que la joven cumpla 21 años. Además, la Justicia rechazó la propuesta del padre de considerar el uso de la propiedad como parte del pago de la cuota alimentaria.

En una reciente decisión del fuero de Familia de Bariloche, se resolvió que una madre y su hija adolescente continúen habitando la vivienda familiar hasta que la joven alcance los 21 años. Esta medida responde a la solicitud de la progenitora, quien expuso su situación de desempleo y la imposibilidad de encontrar un alquiler accesible. La magistrada tuvo en cuenta que el padre no había cumplido con la cuota alimentaria establecida en el acuerdo anterior.
La pareja había compartido años de convivencia y, tras su separación, la madre se quedó en el inmueble con su hija. En el proceso judicial, el padre también hizo referencia a sus limitaciones económicas, pero aceptó que ambas permanecieran en la vivienda hasta que la adolescente cumpla la mayoría de edad prestacional. Este acuerdo expreso fue clave para que la jueza decidiera extender el uso de la propiedad más allá del límite habitual de dos años establecido por el Código Civil y Comercial.
El fallo contó con la aprobación de la Defensoría de Menores e Incapaces, dada la importancia de asegurar una estabilidad habitacional para la joven. Un informe social indica que los ingresos del hogar están por debajo de la canasta básica, lo que hace esencial que puedan seguir residiendo en ese lugar.
Por otro lado, la jueza desestimó la solicitud del padre de contabilizar el uso del inmueble como un pago de la cuota alimentaria. En su resolución, argumentó que la compensación por el uso de un bien y la obligación de proveer alimentos responden a distintas naturalezas jurídicas. Por lo tanto, se dejó en claro que cualquier discusión sobre la vivienda como prestación alimentaria debe ser tratada en el marco adecuado del expediente de alimentos.
Esta decisión refuerza la prioridad de los derechos de los menores en situaciones de conflicto familiar, garantizando un entorno estable y seguro. También pone de manifiesto la importancia de la colaboración entre padres, incluso en circunstancias difíciles, para asegurar el bienestar de sus hijos.
La resolución judicial no solo tiene repercusiones en la vida de la madre y su hija, sino que también destaca el funcionamiento del sistema judicial de Bariloche en la protección de los derechos familiares, un aspecto fundamental en la resolución de conflictos en la región.