La Justicia revisa denuncia por violencia de género en instituto de Zapala
La denuncia de una trabajadora de un instituto de Zapala por violencia de género fue aceptada por la Cámara de Apelaciones, tras haber sido desestimada previamente. La mujer alega haber sufrido hostigamiento y maltrato psicológico por parte del director durante más de dos años.

Una denuncia por presunta violencia de género presentada por una trabajadora de un Instituto de Formación Docente en Zapala volvió a cobrar impulso tras ser rechazada inicialmente. La denuncia fue realizada por la mujer, quien alegó haber sido víctima de hostigamiento, maltrato psicológico y persecución laboral a manos del director durante un período cercano a los dos años y medio.
El caso había sido cerrado por la Justicia, que consideró que se trataba de un conflicto de tipo administrativo. Sin embargo, la denunciante apeló la decisión, argumentando que su denuncia había sido desestimada sin incluir la posibilidad de escuchar testigos ni de producir pruebas que sustentaran su caso.
La Cámara Provincial de Apelaciones falló a favor de la trabajadora, señalando que el juzgado había actuado de manera apresurada al desestimar la denuncia. El tribunal ordenó que el expediente regresara al juzgado de origen y que se reabriera la investigación, permitiendo que se puedan presentar evidencias y testimonios relacionados con el caso.
Uno de los episodios más impactantes descritos por la trabajadora tuvo lugar dentro del mismo establecimiento educativo. En su relato, comentó que el director la acorraló en una galería mientras la insultaba y realizaba gestos que ella interpretó como intimidatorios, escenario en el que también estaban presentes colegas y alumnos. La denunciante enfatiza que esta situación no se trató de un simple desencuentro laboral, sino que representó un acto de amedrentamiento y humillación.
Además, la mujer argumenta que el director utilizó su puesto jerárquico para desacreditar su labor y generar un ambiente de miedo, un hecho que contribuyó a la desigualdad de poder existente entre ambos. Su apelación subraya que los problemas que enfrenta son mucho más amplios que un simple conflicto administrativo dentro del instituto.
A pesar de sus avisos y de la naturaleza grave de la denuncia, el juzgado inicial consideró que el problema debía ser resuelto por otras instancias, desestimando la presentación. Esta decisión cambió con el nuevo fallo de la Cámara de Apelaciones, que apuntó a la necesidad de permitir que la denunciante presentara las pruebas necesarias para que se evaluara su situación de manera justa.
El impacto de esta decisión en la comunidad educativa de Zapala y en los protocolos de atención a denuncias de violencia de género en el ámbito laboral podría ser significativo. A medida que el caso avanza, se espera que se investiguen a fondo las acusaciones y que se generen pautas para abordar este tipo de situaciones en el futuro.