La Legislatura de Chubut aprueba emergencia hídrica ante críticas por falta de planificación
La Legislatura de Chubut aprobó una ley de emergencia hídrica que permite al gobierno provincial tomar medidas urgentes para afrontar la crisis del agua. Sin embargo, la decisión recibió fuertes críticas de la oposición por la falta de planificación y control sobre el uso de recursos públicos.

La crisis del agua en Chubut ha llevado a la Legislatura provincial a sancionar la ley general 086/2026, que declara una situación de emergencia hídrica por un período de un año. Esta normativa otorga al Instituto Provincial del Agua (IPA) y a la Secretaría de Infraestructura la facultad para realizar contrataciones directas y llevar a cabo obras urgentes en la provincia. Esta medida busca abordar la problemática del agua en diversas localidades del territorio chubutense, donde las carencias son acuciantes.
El diputado Sergio Ongarato, a cargo de la defensa del proyecto, subrayó la urgencia de realizar trabajos prioritarios como el refuerzo de las tomas de agua, la reparación de acueductos y nuevas perforaciones. Ongarato enfatizó la necesidad de implementar respuestas rápidas a la crisis, destacando que la falta de acceso al agua potable afecta no solo la salud humana, sino también la producción y el desarrollo económico de la región.
A pesar de los argumentos del oficialismo, la medida generó un fuerte rechazo en diferentes bloques opositores. Críticas se centraron en la flexibilidad administrativa que otorga al Ejecutivo, lo que podría facilitar un uso inadecuado de los fondos públicos. La diputada Tatiana Goic expresó su abstención y cuestionó la falta de un informe anual del IPA, destacando la ausencia de un plan estructurado que respalde la gestión de los recursos, advirtiendo que “sin un plan, tampoco hay dinero que alcance”.
Los opositores también manifestaron su preocupación por la falta de planificación en la ejecución de las obras. El diputado Carlos Arbilla, por ejemplo, alertó sobre el riesgo de realizar perforaciones sin conocer la capacidad de recuperación del agua subterránea. Según su postura, la ley parece más enfocada en resolver la emergencia inmediata sin una visión a largo plazo requerida para un desarrollo hídrico sostenible.
Otro aspecto debate fue la falta de restricciones sobre el uso del agua extraída de las nuevas perforaciones, lo que genera inquietud sobre su posible destinarse a industrias como la minería. El diputado Santiago Aquino argumentó que la redacción del proyecto no garantiza que el recurso se utilice únicamente para el consumo humano o para pequeños productores, lo que podría abrir la puerta a intereses empresariales más amplios.
En conclusión, la medida adoptada busca afrontar de forma urgente la crisis del agua que afecta a Chubut, pero su implementación y los métodos que se habilitan han despertado diversas críticas que cuestionan tanto la planificación a futuro como el uso responsable de los recursos hídricos en la provincia.