La Libertad Avanza busca frenar la sesión opositora para defender el DNU 70
La Libertad Avanza activó una estrategia en la Cámara de Diputados para proteger el DNU 70/23, cuyo objetivo es evitar que la oposición lo anule. Una convocatoria a comisiones está prevista para el 14 de octubre, un día antes de la sesión donde se discutiría su derogación.

El bloque oficialista de La Libertad Avanza ha implementado una táctica en la Cámara de Diputados a fin de desarticular la sesión prevista para el 15 de octubre. El propósito es preservar el DNU 70/23, un decreto que incluye medidas desregulatorias y busca repeler la derogación de la Ley de Tierras por un reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia.
Con la convocatoria a un plenario de comisiones de Asuntos Constitucionales y de Legislación General para el 14 de octubre, se busca revivir un proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que ya posee media sanción del Senado, introduciendo la cuestión de tierras en su discusión. Esta acción está motivada por la necesidad de sumar apoyos de gobernadores que mantengan una postura dialoguista, esperando que no colaborel con el quórum que la oposición requeriría para derogar el DNU.
El proyecto, que originalmente buscaba eliminar las restricciones a la venta de tierras, ha sufrido modificaciones por la presión ejercida por distintos actores políticos y sociales. La jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, y otros aliados acordaron eliminar las partes más controvertidas que podrían desestabilizar la aprobación. Por lo tanto, el Senado aprobó in extremis secciones que limitan las expropiaciones y agilizan los desalojos, pero dejaron de lado los capítulos cruciales sobre tierras.
El marco legal anteriormente se disponía en un DNU que fijaba límites significativos para la compra de tierra, pero tras su derogación, actualmente no existen restricciones. En este contexto, el oficialismo debe decidir si restaurar la normativa anterior o implementar nuevas pautas para regular la venta de tierras. En las discusiones previas en el Senado, se contempló aumentar el límite del 15% al 25% y otorgar mayor protagonismo a las provincias para autorizar ventas, pero ese consenso no fue alcanzado.
Si se opta por incluir nuevamente un apartado sobre Tierras, el proyecto deberá regresar al Senado para su segunda revisión, lo que generaría incertidumbre sobre la obtención de los votos necesarios para su ratificación. La confianza en el propio bloque es alta, ya que se estima que la sesión programada para el 15 podría caer por insuficiencia de quórum. Desde La Libertad Avanza se advirtió a los gobernadores que apoyen esta sesión que deberán asumir las posibles consecuencias de la caída del DNU en sus respectivas provincias.
Este panorama tenso revela la polarización que persiste en el Congreso, donde el equilibrio entre el oficialismo y la oposición se define no solo por los votos, sino también por la capacidad de colaboración entre las distintas fuerzas políticas, especialmente en un tema tan sensible como la regulación de tierras en un país con grandes extensiones territoriales como Argentina.