La madre de Maxi Cifuentes pide que no se conceda domiciliaria al imputado
La madre de Maxi Cifuentes, asesinado en 2025, pidió que se mantenga la prisión preventiva del único imputado, Roberto Alejandro Romero. Esta solicitud se realizó en el contexto de una revisión judicial sobre su situación.

Maximiliano Cifuentes, un joven de 21 años y reciente padre, fue asesinado en la madrugada del 1 de enero de 2025 en el barrio Laprida de Comodoro Rivadavia. La única persona imputada por este crimen es Roberto Alejandro Romero, cuya situación fue revisada en una audiencia reciente para determinar si se le otorgan beneficios como la prisión domiciliaria. La madre de la víctima, Bárbara, se expresó públicamente antes de la audiencia, solicitando que se mantenga la prisión preventiva debido a la naturaleza del delito y las circunstancias que rodean el caso.
Bárbara destacó que las solicitudes de domiciliaria por parte del imputado son constantes y generan un profundo malestar en ella, quien ha experimentado episodios de ansiedad cada vez que debe enfrentarlo en la sala judicial. La madre del joven asesinado confesó el desgaste emocional que le provoca asistir a las audiencias, donde incluso siente que el imputado se burla de su dolor, lo que intensifica su sufrimiento en este proceso que ya lleva casi dos años de duración.
En su declaración, Bárbara expresó su deseo de justicia y urgencia en el avance del juicio, recordando que ya se han recopilado pruebas suficientes y que hay testigos dispuestos a declarar. “Pasó un año y nueve meses del crimen de mi hijo. Es mucho tiempo, muy desgastante y doloroso pasar por todo esto. Espero que se agilice más”, señaló. Afirmó también que el tiempo que ha pasado sin justicia es un obstáculo considerable para su bienestar emocional.
El asesinato de Cifuentes ocurrió tras un altercado en el barrio, donde se vio involucrado en una discusión que escaló y terminó con este trágico desenlace. Romero, arrestado menos de 24 horas después del crimen, enfrenta un cargo de homicidio tras atacar a la víctima con un arma blanca, infligiéndole tres puñaladas fatales. De acuerdo a la madre, existe un temor legítimo de que el imputado, de recibir prisión domiciliaria, pueda intentar entorpecer la causa o incluso fugarse.
Bárbara, emocionada por el apoyo recibido de familiares, amigos y grupos de víctimas en la ciudad, mantiene la esperanza de que el sistema judicial actúe en consecuencia y que se mantenga la prisión preventiva, aludiendo a la necesidad de proteger el avance del proceso judicial. La situación refleja un caso emblemático en Comodoro Rivadavia que ha despertado la preocupación y solidaridad de la comunidad en reiteradas ocasiones.