La ministra de Sanidad alerta sobre la calidad del aire en Madrid debido a incendios
La ministra de Sanidad de España, Mónica García, advirtió sobre los peligros de permanecer al aire libre en Madrid a causa de la mala calidad del aire provocada por incendios en la región. Se solicitan cuidados especiales, especialmente para personas vulnerables.

En Madrid, la ministra de Sanidad, Mónica García, expresó su preocupación por la calidad del aire debido a los recientes incendios forestales que han afectado la zona, generando altos niveles de PM2,5 en el ambiente. Estos niveles han superado considerablemente las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que ha llevado a las autoridades a pedir a la población que evite permanecer fuera de sus hogares.
García recomendó el uso de mascarillas FFP2 y gafas de protección para quienes deban salir al exterior. Además, instó a los ciudadanos a buscar atención médica en caso de experimentar problemas respiratorios, dolor en el pecho o falta de aire. Es esencial que los ciudadanos presten atención a las necesidades de los grupos vulnerables en su entorno y sigan las indicaciones de los servicios de emergencia.
La situación actual se ve agravada por la intrusión de aire africano y la presencia de humo en la capital, que ha oscurecido los cielos de Madrid con un tono marrón y ha provocado un olor a quemado. Ante esto, muchos habitantes y turistas han optado por utilizar nuevamente mascarillas y cerrar sus ventanas para evitar la entrada de humo.
Las recomendaciones de sanidad incluyen permanecer en interiores, reducir desplazamientos innecesarios y mantener la calma mientras se gestionan las consecuencias de los incendios. En el hogar, se aconseja mantener las puertas y ventanas cerradas, no barrer ni sacudir el polvo, para prevenir la dispersión de partículas contaminantes.
Hasta la fecha, se estima que entre 13.000 y 15.000 hectáreas han sido devastadas por los incendios en la provincia de Ávila y cerca de 10.000 en la Comunidad de Madrid, donde las autoridades locales han informado que la superficie quemada asciende a aproximadamente 12.000 hectáreas. La gravedad de esta situación pone en evidencia la necesidad de atención y prevención en materia de salud pública y ambiental.