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La misteriosa cápsula del tiempo de Viedma podría haberse enterrado en 1953

Una nueva discusión sobre una cápsula del tiempo perdida en Viedma ha resurgido a partir de trabajos en el Centro Municipal de Cultura. La cápsula, que se cree fue enterrada en 1953, se asocia a la inauguración del Monolito del 7 de Marzo.

Por Nazarena Riquelme4 min de lectura
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La misteriosa cápsula del tiempo de Viedma podría haberse enterrado en 1953

Las obras de remodelación en el Centro Municipal de Cultura de Viedma han reavivado el interés por una cápsula del tiempo supuestamente enterrada en 1953, un tema que genera curiosidad entre los vecinos de la ciudad. Este recipiente se vinculó a los actos conmemorativos de la inauguración del Monolito del 7 de marzo, dedicado a recordar la batalla de Carmen de Patagones contra el Imperio de Brasil.

El monolito fue inaugurado el 23 de abril de 1953, en el marco del 174° aniversario de Viedma, un evento presidido por Otto Lehner, entonces intendente. Durante ese acto, se cree que se colocó una cápsula que contiene documentos y recuerdos de la época. Omar Lehner, hijo del intendente de aquel entonces, ha compartido que se desconoce el contenido de la cápsula, pero se supone que podría estar situada cerca de la base del monolito.

La historia se enriquece con las fotografías de ese evento, que muestran la participación de funcionarios y miembros de la comunidad en la ceremonia. Algunos registros indican que la cápsula fue sellada por un empleado municipal que se encargó de mezclar los materiales para su conservación,

A pesar de las varias menciones en la prensa local de esa época, el paradero exacto de la cápsula continúa siendo un misterio. Varios testimonios sugieren que podría encontrarse en el mismo predio del monolito, lo que alimenta las especulaciones sobre su ubicación.

Vale destacar que en el año 2000, durante el 30° aniversario del Centro Municipal de Cultura, se llevó a cabo otro acto similar donde se enterró una urna con escritos y fotografías, la cual se planea abrir dentro de cien años. Además, en 2016, se construyó una cápsula llamada Nuntius, que también estará sellada, ubicada en los jardines del Ministerio de Economía, con un destino similar en el tiempo.

Este interés por las cápsulas del tiempo en Viedma refleja un deseo de mantener viva la memoria histórica y cultural de la ciudad, generando un vínculo entre generaciones. A medida que se avanza en los trabajos en el Centro Cultural, podrían surgir nuevas oportunidades para profundizar en esta historia y, posiblemente, reactivar la búsqueda de la cápsula original.

En la comunidad, la expectativa crece ante la posibilidad de descubrir una parte significativa de la historia viedmense, planteándose interrogantes sobre qué secretos podría revelar el contenido de esa cápsula hecha hace más de siete décadas.

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