La Odisea se destaca en salas IMAX: el atractivo del formato
La Odisea, de Christopher Nolan, logró un gran éxito en taquilla, recaudando más de 264 millones de dólares en su estreno, en parte gracias al uso exclusivo de cámaras IMAX 65mm. Este formato ha elevado la experiencia cinematográfica, especialmente en las salas IMAX, aunque su acceso es limitado.

La reciente película de Christopher Nolan, *La Odisea*, se ha convertido en un fenómeno de taquilla, recaudando 264.1 millones de dólares en su primer fin de semana a nivel mundial. Un dato destacable es que el único formato que permite ver la película tal cual fue filmada es el IMAX 65mm, que ha contribuido a que este estreno tenga un desempeño sobresaliente en cines, con 51.8 millones de dólares obtenidos en solo dos días en salas de este tipo.
Particularmente en México, el filme atrajo a 1.36 millones de espectadores en los primeros cuatro días, con el Cinemex Parque Delta como el segundo complejo IMAX más concurrido de Latinoamérica. Esto resalta la preferencia del público por esta modalidad de visualización, que no solo ofrece una pantalla más grande, sino que también proporciona una experiencia inmersiva y de alta resolución. La Odisea se convierte en la primera película en ser filmada completamente con cámaras IMAX de 65mm, logrando que los espectadores vean exactamente la imagen que el director capturó.
La tecnología utilizada para la filmación respondió a un problema técnico antiguo en el cine, donde estas cámaras generaban un ruido excesivo que complicaba la grabación de diálogo en plano. Para *La Odisea*, se desarrolló un blindaje acústico específico, permitiendo registrar diálogos directamente en el set sin necesidad de doblaje posterior, lo que mejora notablemente la calidad del sonido.
El formato IMAX, con una relación de aspecto 1.43:1, ofrece una imagen que llena completamente el campo visual del espectador, en contraste con los formatos convencionales que recortan parte de la imagen. Esta capacidad de inmersión es especialmente efectiva para narrativas visuales como la de *La Odisea*, donde las escenas del Mediterráneo y sus aventuras crean una experiencia sensorial única.
Sin embargo, la distribución del formato IMAX 70mm es escasa, con solo 41 salas en todo el mundo que lo proyectan. En México, la mayoría de las proyecciones son digitales, que aunque siguen siendo impactantes, no reproducen todas las dimensiones de la filmación original. Aún así, la demanda es fuerte; en su estreno, *La Odisea* logró ventas anticipadas que agotaron funciones en IMAX.
El éxito en taquilla y la alta asistencia a las funciones IMAX subraya cómo el formato, más allá de una estrategia de marketing, se ha establecido como fundamental en la experiencia cinematográfica. La proyección en calidad IMAX, aunque limitada, se muestra como la opción más valorada por el público, lo que puede influir en futuros lanzamientos y en la forma en que se desarrollan las próximas producciones.
Este fenómeno en la taquilla no solo resalta la capacidad de Nolan como director, sino que también pone en relieve la importancia del formato IMAX en la industria del cine actual, abriendo preguntas sobre su evolución y su impacto en el consumo cultural.