La OEA critica la eliminación de elecciones en Nicaragua por parte del régimen de Ortega
Albert Ramdin, secretario general de la OEA, criticó duramente el anuncio de Daniel Ortega sobre la supresión de elecciones, considerándolo un rechazo a la democracia.

Albert Ramdin, líder de la Organización de Estados Americanos (OEA), expresó su condena hacia el régimen de Nicaragua luego de que el presidente Daniel Ortega anunciara que no habrá más elecciones en el país. Esta determinación se percibe como una clara afirmación de un giro autoritario, que ya se venía evidenciando en las acciones del gobierno nicaragüense. Para Ramdin, la eliminación de los comicios no es solo una decisión política, sino una ruptura con los fundamentos de la democracia representativa.
La decisión de Ortega, quien ha estado al frente del país desde 2007, ha despertado preocupación internacional. En su declaración, Ramdin destacó que la negación del derecho a votar por parte del régimen nicaragüense no solo infringe los derechos del pueblo, sino que también tiene repercusiones para la estabilidad regional en América Latina. La falta de elecciones libres y justas cuestiona la gobernanza democrática en un área donde la convivencia pacífica y la resolución de conflictos a través de procesos electorales son esenciales.
La comunidad internacional, incluida la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), se ha pronunciado en contra de esta situación, considerando que el anuncio de Ortega consolida un estado autoritario y cierra la posibilidad de un cambio pacífico. La CIDH, en un comunicado, subrayó que el país tiene la obligación de restaurar la democracia y asegurar condiciones para elecciones legítimas.
El presidente Ortega justificó su anuncio afirmando que los procesos electorales habían sido una fuente de desestabilización y acusando a grupos opositores de intentar desmantelar su gobierno a través de la presión internacional. Con su afirmación, Ortega argumentó que la vía electoral estaba cerrada, lo que intensifica la crisis política y de derechos humanos en Nicaragua.
Frente a esta situación, organizaciones oppositoras en el exilio manifestaron su rechazo, considerando que la cancelación de las elecciones es el cierre definitivo a toda oportunidad de cambio dentro del marco democrático y solicitaron un aumento de la presión internacional sobre el régimen de Ortega.
La OEA y otros organismos siguen atentos a los acontecimientos en Nicaragua, reafirmando su compromiso de defender los principios democráticos. En un panorama donde derechos humanos son vulnerados y la democracia se encuentra en crisis, las proyecciones futuras para la nación centroamericana son inciertas, mientras la comunidad internacional espera acciones que restablezcan la participación ciudadana a través de elecciones libres y justas.