La próxima visita del Papa León XIV rememora el paso de Juan Pablo II en Viedma
La confirmación del viaje del Papa León XIV a Argentina en noviembre evoca la histórica visita de Juan Pablo II a Viedma en 1987, cuando miles de fieles se congregaron. Este evento marcó un hito en la historia de la capital rionegrina y es recordado por su fuerte impacto local y simbólico.

La próxima visita del papa León XIV a Argentina, programada del 8 al 11 de noviembre de 2026, ha reavivado los recuerdos de un evento significativo en la historia de la región: la visita de Juan Pablo II a Viedma, que tuvo lugar el 7 de abril de 1987. Durante esa jornada, miles de fieles de diferentes localidades patagónicas se congregaron en un predio cercano al aeropuerto de la capital rionegrina para recibir al entonces líder de la Iglesia Católica.
El encuentro de 1987 estuvo marcado por momentos emotivos; Juan Pablo II fue recibido por el obispo de Viedma, Esteban Hesayne, en un escenario sencillo que se preparó con una estructura de madera y una alfombra roja. A pesar de las difíciles condiciones climáticas, una multitud esperó durante varias horas para escuchar sus palabras y ver de cerca al pontífice, quien utilizó el papamóvil para recorrer la zona.
Durante su mensaje, el Papa hizo hincapié en la labor evangelizadora de los salesianos, quienes han estado activos en Patagonia desde sus inicios, y dirigió pensamientos hacia la comunidad mapuche y los sectores más vulnerables de la sociedad, reforzando la importancia de la inclusión y el apoyo a los necesitados.
Uno de los aspectos más destacados de aquella visita fue el firme pronunciamiento de Hesayne respecto a las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la dictadura militar y las secuelas de la guerra de Malvinas, lo que otorgó una dimensión política y social al acto. También acompañaron al Papa otros eclesiásticos, como el obispo de Neuquén, Jaime de Nevares, y el gobernador de Río Negro, Osvaldo Álvarez Guerrero, lo que denotó un fuerte respaldo institucional a esas preocupaciones.
El legado de la visita de Juan Pablo II se extendió más allá de ese día; uno de los pedidos que se realizó durante el encuentro fue el impulso a la causa de beatificación de Artémides Zatti, conocido como "el enfermero santo de la Patagonia". En 2001, el Papa firmó un decreto permitiendo que el proceso avanzara, y al año siguiente, Zatti fue declarado beato.
La inminente visita de León XIV posiblemente inspire nuevas reflexiones sobre el impacto de la Iglesia en la región y reviva el espíritu de unidad que la llegada de Juan Pablo II había fomentado entre los patagónicos, reavivando el recuerdo de un momento que sigue siendo relevante en la memoria colectiva de la comunidad.