La senadora Corroza justifica su rechazo a la ley de tierras
La senadora Julieta Corroza expuso las razones de su rechazo a un proyecto de ley sobre tierras en el Senado, argumentando la necesidad de proteger los recursos neuquinos. Acompañada por el gobernador Rolando Figueroa, la legisladora enfatizó el ordenamiento del territorio y la defensa del suelo provincial.

En la reciente sesión del Senado de la Nación, la senadora Julieta Corroza, del bloque Comunidad/La Neuquinidad, elaboró su postura en relación con el proyecto de ley de tierras, que ha generado tensiones y debates en torno a la propiedad y uso del suelo en Neuquén. Durante su intervención, destacó la importancia de cuidar los recursos naturales de la provincia y la necesidad de priorizar las decisiones sobre el territorio local por sobre las presiones de la política nacional.
Corroza explicó que su rechazo a ciertas modificaciones en el proyecto, que incluían la extranjerización de tierras y aspectos relacionados con el manejo del fuego, fue respaldado por el gobernador Rolando Figueroa. La senadora subrayó que esta postura colectiva busca consolidar el ordenamiento del suelo provincial y evitar que las decisiones se tomen sin considerar la realidad local.
Desde su entrada en la Cámara Alta, el proyecto de ley ha pasado por cambios significativos, incluyendo la eliminación del capítulo sobre tierras. Corroza mencionó que a lo largo de su tratamiento, se presentaron diecisiete modificaciones, lo que refleja la complejidad del asunto y la necesidad de un análisis profundo. El grupo de senadores en el que se encuentra no se define como opositores radicales, sino como un bloque en búsqueda de consensos que realmente representen los intereses de Neuquén.
Durante su exposición, la senadora enfatizó que la falta de información sobre el proyecto generó confusión entre la ciudadanía. A pesar de que muchos opinaban sobre el texto original, Corroza y su equipo solicitaron la preservación del capítulo del Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap), dado su compromiso con la regularización de asentamientos en Neuquén, como los barrios 2 de Mayo, 7 de Mayo y El Nido.
Uno de los puntos más delicados fue el tema de la extranjerización de tierras, que Corroza consideró inadmisible para la provincia. Argumentó que permitir la venta de tierras a extranjeros podría comprometer la autonomía y el control local sobre los recursos y el uso del suelo. En este contexto, reiteró que el principal mandato que guía sus decisiones es el bienestar de la población neuquina.
El impacto de la postura de Corroza y del gobernador, que se manifestó claramente durante las negociaciones, refleja una voluntad de proteger los intereses de Neuquén en un marco legislativo que muchas veces ignora las necesidades particulares de cada provincia. La discusión sobre el manejo del fuego, otra de las cuestiones tratadas en la ley, también se abordó desde la perspectiva de otorgar a las provincias la capacidad de aplicar sus propias normativas, lo cual es crucial para la gestión efectiva de los recursos naturales.
Con esta definición, se espera que el futuro del proyecto de ley derive en una mayor consideración hacia las particularidades de las provincias, especialmente en temas tan sensibles como la propiedad de la tierra y la gestión de recursos naturales.