La singular casa de Moria Casán en Parque Leloir: arte y ecléctica decoración
La casa de Moria Casán, situada en Parque Leloir, destaca por su diseño ecléctico, que combina elementos artísticos con una fuerte conexión al entorno natural. Con más de 300 m², la propiedad se ha convertido en el refugio principal de la famosa actriz y conductora, ofreciendo un espacio dinámico y original que refleja su personalidad.

La vivienda de Moria Casán en Parque Leloir, una de las zonas más verdes del oeste del Gran Buenos Aires, se distingue notablemente por su estilo decorativo único. Alejada de las tendencias minimalistas y neutras actuales, la casa presenta una mezcla vibrante de estampados animal print, obras de arte y elementos de iluminación en neón, creando un ambiente que deja una profunda huella en quienes la visitan.
Inicialmente concebida como un espacio de fin de semana, la propiedad se ha transformado en un hogar permanente para la actriz. Con aproximadamente 300 metros cuadrados distribuidos en dos plantas, y un extenso jardín parquizado que proporciona privacidad y tranquilidad, la casa se convierte en un refugio del bullicio urbano. La fachada, en tonos claros y con un portón oscuro, ofrece una imagen más sobria desde el exterior, contrastando con la exuberante decoración interior.
Moria Casán ha expresado en varias oportunidades su enfoque poco convencional hacia la decoración, refiriéndose a ella como una suerte de "escenografía". Esta perspectiva influye en los arreglos interiores, que están en constante evolución, con objetos que cambian de disposición y nuevos elementos que se incorporan. Cada espacio se transforma en una experiencia visual, casi teatral, que refleja la trayectoria de la artista en el ámbito del espectáculo.
El uso del animal print no se limita a pequeños acentos en la decoración, sino que se integra de manera audaz en las paredes y otros detalles del interior. Este estilo se entrelaza con esculturas, muebles y obras de arte, creando una atmósfera rica en características visuales. Las luces de neón también juegan un rol crucial, convirtiendo la iluminación en un componente esencial del ambiente, más allá de su función práctica.
El arte ocupa un lugar preponderante en la casa, con piezas que evocan momentos significativos de la carrera de Moria. Entre estas destaca la obra “Moria iluminada” de Alejandro Marmo, que contribuye a la singularidad del espacio. Así, cada rincón de la vivienda se presenta como un capítulo de una autobiografía visual, donde las influencias pop y los estilos clásicos se combinan sin que haya un solo hilo conductor.
En resumidas cuentas, la casa de Moria Casán no solo representa un lugar de residencia, sino un testimonio de su vida y carrera, reflejando su necesidad de expresión artística y su conexión con el entorno que la rodea. Este hogar se erige como un ejemplo de cómo la decoración puede contar una historia, donde cada objeto y cada decisión estética tienen un significado personal.