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La Supercopa terminó en escándalo tras peleas y la retirada de Estudiantes

La final de la Supercopa Internacional se convirtió en un escándalo tras una violenta pelea que involucró a los jugadores de Rosario Central y Estudiantes de La Plata. Juan Sebastián Verón, presidente del club platense, decidió retirar a su equipo del campo antes de que finalizara el partido, que culminó con la victoria de Central por 3-1.

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La Supercopa terminó en escándalo tras peleas y la retirada de Estudiantes

La Supercopa Internacional, que enfrentó a Rosario Central y Estudiantes de La Plata, culminó en un verdadero descontrol, generando un nuevo problema para la AFA. En el estadio Madre de Ciudades, cuando el Canalla ya ganaba 3-1, se desató una pelea que inicialmente ocurrió en el campo de juego y luego se trasladó a la zona de vestuarios. La confrontación incluyó empujones y golpes entre los jugadores de ambos equipos.

Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes y figura emblemática del club, decidió retirar a su equipo del campo de juego antes de que se completara el partido. Esta decisión fue el clímax de un encuentro tenso, marcado por la creciente indignación del público y el propio equipo de Estudiantes debido a la actuación del árbitro, Darío Herrera, y a las dificultades que enfrentaron los hinchas para llegar al estadio, fruto de un deficiente operativo policial.

El partido comenzó con una rápida ventaja para Estudiantes gracias a un gol de Guido Carrillo a los 60 segundos. Sin embargo, Rosario Central reaccionó y logró revertir el marcador antes del descanso, cuando Ángel Di María convirtió por medio de un tiro libre y luego anotó de penal tras una discutida revisión del VAR, lo que desató una ola de protestas por parte de los jugadores y la banca de Estudiantes.

Verón mostró su desacuerdo ante la decisión del árbitro con aplausos irónicos, y posteriormente utilizó sus redes sociales para expresar su descontento, mencionando el maltrato a los hinchas y denunciando lo que consideraba una injusticia. “La impunidad que manejan para robarte es increíble”, escribió en su cuenta.

A la frustración por el desarrollo del partido se sumaron otros momentos polémicos, incluyendo una posible segunda tarjeta amarilla a Elías Verón, lo que intensificó el clima adverso para Estudiantes. La hinchada también protestó contra el presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, a raíz de las demoras sufridas por los simpatizantes platenses al ingresar al estadio.

Con el encuentro ya casi perdido para Estudiantes y a meses de elecciones en la AFA, la situación no solo repercute en los equipos involucrados, sino que podría tener consecuencias más amplias en el ámbito del fútbol argentino. Se espera una evaluación rigurosa sobre el manejo de la situación por parte de los organizadores del evento.

A medida que se digieren las consecuencias de este escándalo, se anticipa que la AFA se vea obligada a tomar cartas en el asunto para evitar que episodios violentos se repitan en el futuro, lo que pone en juego la imagen del fútbol argentino.

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