La tendencia de decoración 'granny cool' se populariza en el hogar
El 'granny cool' surge como una evolución atrevida del cottagecore, incorporando elementos vintage con un enfoque más audaz y personal.

La tendencia de decoración conocida como "granny cool" ha comenzado a ganar popularidad, ofreciendo una alternativa más audaz y personalizada a los estilos previos como el cottagecore. Este nuevo enfoque mezcla piezas vintage con colores vibrantes y patrones variados, creando un ambiente nostálgico pero contemporáneo, que se aleja de la pulcritud del minimalismo actual.
Desde que el cottagecore dominó la decoración con su estética de campos y flores, el "granny cool" ha tomado la delantera al retomar su esencia y explorar nuevas dimensiones. Este estilo se caracteriza por la mezcla de antigüedades, artesanía, y un uso más provocativo de la luz y el color, como indica el medio especializado House Beautiful. Con el tiempo, los diseñadores han comenzado a apreciar el carácter y la historia de los muebles tradicionales, integrándolos con un giro moderno.
Expertos como Lia Gold, diseñadora y ganadora de Interior Design Masters de la BBC, aseguran que este estilo representa una ruptura significativa con las tendencias estéticas más contenidas que han prevalecido en los últimos años. El "granny cool" se plantea como una forma de rebelarse contra el minimalismo, promoviendo una decoración maximalista que permite una evolución constante del espacio a través del tiempo.
A medida que el cottagecore ha crecido en popularidad, se ha visto un cambio en la percepción del diseño y de cómo las personas desean que se refleje su personalidad en los hogares. Pots dividen opiniones, mientras algunos ven el cottagecore como un homenaje a lo rural y lo vintage, otros comienzan a buscar un estilo que combine nostalgia y audacia. El "granny cool" en este sentido aplica colores más intensos y texturas variadas, proporcionando un espacio más dinámico y, según la experta Dayna Isom Johnson, una energía renovada.
El uso de patrones en el "granny cool" se aleja de la simetría de los estilos tradicionales. En lugar de encajar todo de manera uniforme, este estilo promueve la superposición de motivos, como flores con cuadros o rayas, generando un ambiente más acogedor y lleno de vitalidad. La idea es que cada rincón de la casa cuente una historia, invitando a la personalización.
La implementación de esta filosofía en la decoración del hogar no requiere una copia exhaustiva de las casas antiguas. Se basa más bien en incorporar elementos del pasado, como muebles o coleccionables que aporten carácter y sentido al espacio sin caer en una exhibición meramente nostálgica. Según especialistas, el verdadero reto radica en lograr un balance entre lo antiguo y lo moderno, convirtiendo las residencias en reflejos auténticos de sus habitantes.
Para quienes buscan adoptar este estilo, expertos sugieren comenzar por añadir mantas de lana, colchas tradicionales y pequeños objetos de colección que resalten la calidez de los ambientes. La clave está en la combinación de texturas y colores que no solo busquen embellecer un espacio, sino también mostrar la individualidad de quienes lo habitan, fomentando una conexión entre el diseño y las vivencias personales.