La terapia psicológica previa a cirugías de columna mejora notablemente la recuperación
Investigaciones del Hospital del Mar en Barcelona indican que la terapia psicológica previa a cirugía de columna mejora significativamente la recuperación funcional y reduce niveles de ansiedad y depresión.

Un estudio realizado por el Hospital del Mar en Barcelona indica que la terapia psicológica efectiva para pacientes que se someten a cirugías de columna puede mejorar la recuperación en un 30%. Publicado en la revista *European Journal of Pain*, el trabajo analizó a 54 personas con problemas lumbar degenerativo, de los cuales 26 recibieron terapia previa a la operación, mientras que 28 contaron con el tratamiento convencional. La intervención psicológica, conocida como Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), busca promover la flexibilidad psicológica en los pacientes para que afronten de mejor manera sus emociones y experiencias adversas.
El perfil de los participantes reveló que un alto porcentaje presentaba factores de riesgo que podrían causar dolor crónico después de la cirugía, como antecedentes de ansiedad o depresión. Los resultados demostraron que, un año después de la operación, quienes recibieron terapia mostraron una mejora constante en su funcionalidad y una reducción significativa en niveles de ansiedad y depresión, superior al 20%. Las visitas realizadas a los tres, seis y doce meses postoperación confirmaron estos beneficios.
El Dr. Juan Ramón Castaño, responsable del estudio, destacó que los pacientes que participaron en la terapia psicológica no solo tuvieron menos discapacidad, sino que también enfrentaron menores niveles de catastrofismo y miedo a moverse. Si bien la terapia no redujo la intensidad del dolor físico, sí se evidenció una mejora en cómo este impacto afectaba las actividades diarias de los pacientes, algo que perduró durante el seguimiento.
Antonio Montes, jefe de la Unidad de Dolor del hospital, apuntó que estos hallazgos representan un cambio paradigmático en el manejo del cuidado preoperatorio, sugiriendo que es posible adoptar este tipo de intervenciones preventivas en poblaciones vulnerables, siguiendo los modelos de países como Canadá y Alemania. Este enfoque multidisciplinario implica una colaboración con diversas universidades y centros de investigación, y ya se están evaluando sus beneficios en cirugías de mama.
Con este avance, se prevé que la integración de la salud mental en protocolos preoperatorios se convierta en una práctica más común, lo que puede repercutir positivamente en la calidad de vida de muchos pacientes en diversas regiones, incluidas aquellas en la Patagonia, donde la incapacidad a causa de dolor crónico es un desafío significativo en la atención sanitaria.