La torta galesa y los alfajores patagónicos: un legado familiar emprendedor
La marca "Memorable" revitaliza la tradición de la torta galesa y los alfajores en Chubut, impulsada por un joven descendiente de galeses. Desde su origen familiar, esta empresa ha crecido, llevando sabores patagónicos a turistas y locales.

La marca "Memorable" ha cobrado relevancia en Chubut, especialmente entre los turistas que buscan revivir los sabores de la herencia galesa en la Patagonia. Dirigida por Mauro Gianandrea, un licenciado en Administración de Empresas y bisnieto de colonos galeses, la marca se ha transformado de un pequeño emprendimiento casero en un símbolo de la cultura y tradición culinaria de la región.
Gianandrea recuerda que "Memorable" nació casi como un juego. Junto a su hermano, comenzó a experimentar con recetas transmitidas por su bisabuela Hilda, quien en los años setenta creó tortas para sustentar a su familia tras enviudar. En una época donde las ventas se realizaban a través de las casas familiares, su “Nine chiquita” se convirtió en un referente local al ofrecer tortas a los turistas que visitaban la región.
Las tortas galesas, caracterizadas por su mezcla de frutos, especias y el uso de licores como conservantes, adquirieron fama por su durabilidad y su valor energético. Esta receta, formada por generaciones de galeses en la Patagonia, se adaptó a los recursos locales, permitiendo que cada familia aportara su toque personal. Así, el producto no solo preserva un legado familiar, sino que se inserta en la identidad cultural de Chubut.
Gianandrea subraya que aunque hay muchas recetas de tortas galesas, cada una mantiene sus particularidades, lo cual es testimonio del profundo conocimiento culinario que ha sido transmitido a lo largo de años. Las características de estas tortas son el resultado de una búsqueda para crear un alimento nutritivo y preservable para los largos viajes en la región.
En la actualidad, "Memorable" no solo se dedica a la venta local, sino que también realiza envíos a diferentes partes del país, respondiendo a la demanda de quienes desean experimentar el gusto de la Patagonia en sus hogares. Este crecimiento ha permitido que una tradición casi olvidada resurgiera, llevando con ella historias y recuerdos familiares a un público más amplio.
Con la visión de seguir expandiendo la marca y preservar el legado de su bisabuela, Gianandrea continúa trabajando en el desarrollo de nuevos productos, siempre a partir de las recetas familiares que han hecho historia en su familia y en la región patagónica. La marca simboliza no solo un negocio, sino una conexión profunda con su herencia y la cultura local que busca compartir con el mundo.