La UCR de Chubut designa nuevo presidente en medio de tensiones internas
Gerardo Merino fue elegido como presidente de la Unión Cívica Radical en Chubut, en un contexto de divisiones internas significativas. A pesar del apoyo del gobernador Ignacio Torres, un sector del partido anuncia su oposición y plantea retos para la unidad del radicalismo.

En un reciente encuentro en Esquel, Gerardo Merino tomó posesión como nuevo presidente de la Unión Cívica Radical (UCR) en Chubut. La elección de Merino, intendente de Trelew, se dio en un clima tenso, donde las divisiones internas del partido salieron a la luz. Aunque su candidatura recibió el respaldo de figuras históricas y del intendente de Rawson, Damián Biss, existen sectores disidentes que han decidido organizarse en contra de su liderazgo.
Uno de los puntos más destacados durante la convención fue la aparición de un grupo de disidentes del interior, encabezados por el político Sergio Guajardo, quien, tras la elección, anunció la creación de la facción conocida como Radicalismo Federal. Esta división revela un resquebrajamiento en la unidad del partido, que apenas había celebrado su victoria en las recientes elecciones provinciales. En este sentido, Merino enfrentará el desafío de restablecer la cohesión interna y mantener la alianza con el gobierno provincial.
El nuevo presidente se mostró optimista y resaltó la importancia de trabajar en pos de la unidad, advirtiendo que el verdadero adversario reside fuera del partido. Sin embargo, la fractura evidente y las tensiones que han surgido podrían complicar su gestión. Los ecos de acusaciones sobre prácticas poco transparentes durante la campaña no tardaron en hacerse sentir, con denuncias sobre presiones y ofertas laborales a cambio de apoyo, aunque sin evidencia concreta.
Merino asume la presidencia en un contexto donde el radicalismo ha jugado un papel clave en la gobernación de Ignacio Torres, perteneciente al PRO. Durante las elecciones de 2023, la alianza entre ambos permitió a Torres acceder al cargo. Sin embargo, los vientos de cambio que soplan ahora en la UCR ponen en jaque esa relación, ya que muchos miembros del partido cuestionan la estrategia seguida desde la victoria electoral.
Con la presión de reconquistar la unidad interna y el desafío de gestionar un partido fracturado, el futuro de la UCR en Chubut podría depender de cómo Merino y su equipo naveguen estas complejidades. El nuevo líder deberá demostrar su capacidad para mantener el equilibrio y evitar que las rivalidades internas se conviertan en un lastre para su dirección.