La UCR se opone a la reforma de la ley de Tierras que limita venta a extranjeros
El Comité Nacional de la UCR impulsa a sus senadores a votar en contra de una reforma que limita la venta de tierras a extranjeros, ante la inminente votación el jueves. Esta postura genera tensiones internas y plantea interrogantes sobre el respaldo a la iniciativa de La Libertad Avanza.

El Comité Nacional de la Unión Cívica Radical (UCR) se encuentra en una fase de intensa actividad, buscando persuadir a sus senadores para que rechacen una reforma a la ley de Tierras que establece restricciones a la venta de tierras a personas extranjeras. Esta iniciativa, presentada por el espacio político La Libertad Avanza, se someterá a votación el próximo jueves, y su aprobación no está garantizada, dado que el oficialismo enfrenta un desafío en alinear los votos necesarios.
Las discusiones dentro de la UCR han revelado divisiones, ya que un sector del partido sostiene que la reforma podría afectar negativamente las inversiones extranjeras en el país y, en consecuencia, el desarrollo económico regional. Esta postura radica en la importancia de atraer capitales del exterior, especialmente en un contexto donde la economía atraviesa dificultades.
La ley que limita la venta de tierras a extranjeros ha sido objeto de debate durante años, desde antes de la actual crisis económica, aunque su consideración ha cobrado particular relevancia en un momento en que el país busca estabilizarse y atraer inversiones que fortalezcan su desarrollo. Las implicancias de esta reforma podrían tener un impacto significativo en la economía patagónica, que en muchos casos depende de la inversión en tierras para el desarrollo de proyectos agropecuarios, turísticos y energéticos.
En la Patagonia, donde la tierra representa un recurso estratégico, la posibilidad de restricciones a la propiedad extranjera despierta inquietudes entre sectores locales que ya enfrentan dificultades para acceder a la tierra. La región, caracterizada por su actividad agrícola y ganadera, también ha visto un crecimiento del turismo y proyectos energéticos que requieren amplias extensiones de terreno, lo que añade una capa más al debate.
La UCR, consciente de sus bases, intenta mantener una postura que defienda tanto el atractivo de la región para la inversión extranjera como los intereses locales. A medida que se aproxima la votación, es probable que se intensifiquen las negociaciones y posturas, dado que el partido busca cohesionarse en torno a una estrategia que les permita enfrentar el reto que presenta esta reforma.
El futuro de la ley de Tierras es incierto y podría ser un punto de inflexión en la relación del país con las inversiones extranjeras. A medida que se desarrolla la situación, será clave observar cómo las distintas facciones políticas se alineen y qué impacto real tendrá esta discusión sobre el desarrollo económico de la Patagonia y del país en su conjunto.