Las empresas enviaron cerca de US$4.000 millones al exterior en 2026, según el BCRA
Entre enero y septiembre de 2026, las empresas argentinas enviaron cerca de US$4.000 millones al exterior en dividendos. Este monto, el más alto en 23 años para este período, refleja un cambio significativo en el acceso a divisas para pagos al exterior.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) informó que entre enero y septiembre de 2026 las empresas giraron aproximadamente US$4.000 millones al exterior en concepto de dividendos. Esta cifra se presenta en el contexto de un acceso más flexible al mercado cambiario, habilitado por la resolución del BCRA que permite a los bancos cursar pagos de utilidades a accionistas extranjeros. Este fenómeno es el más significativo registrado desde 2003 y representa un cambio en la política económica del país, que en años previos había estado marcado por restricciones cambiarias estrictas.
El vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, dio a conocer estos datos en la presentación de la Semana Mundial del Inversor, destacando que las transferencias relacionadas con dividendos superan los montos girados en años anteriores. Solo en los primeros ocho meses de 2026 se registraron US$3.732 millones, cifra que ya supera los envíos anuales de dividendos en cualquier año desde 2012, con junio como el mes de mayor volumen al acumular US$1.015 millones.
Los antecedentes de girar divisas al exterior son preocupantes, ya que entre 2020 y 2025 las empresas apenas enviaron US$633 millones, lo que contrasta fuertemente con la cantidad exportada solo durante junio de este año. Este cambio es en gran parte atribuible a la flexibilización en las normativas cambiarias que permiten, desde abril de 2025, el giro de utilidades generadas a partir del 1° de enero de ese año.
Sin embargo, es importante señalar que las utilidades acumuladas durante los años anteriores de cepo cambiario continúan sin la posibilidad de ser transferidas libremente, lo cual limita el flujo total de capitales al exterior. Este marco normativo ha generado un aumento en las expectativas de inversión extranjera, al tiempo que refleja un deseo de las empresas de repatriar parte de sus beneficios en un contexto más favorable del mercado cambiario.
En el marco económico más amplio, estos datos sugieren una cierta estabilización en la confianza de los inversores y un posible ajuste en la economía tras períodos de restricciones. El panorama en la demanda de dólares por parte de los ahorristas también se ha visto afectado, generando un entorno donde el flujo de capitales podría aumentar.
De cara al futuro, será fundamental observar cómo continuarán estos envíos y si la tendencia se sostiene en los meses y años próximos, así como el impacto de posibles nuevas regulaciones económicas. La apertura del mercado de cambios y la posibilidad de repatriar dividendos elegibles pueden ser un factor clave en la recuperación económica regional, especialmente para las empresas operativas en la Patagonia, donde la inversión y el flujo de capitales son cruciales para su desarrollo.