Las exportaciones de manzana del Alto Valle cayeron un 41% en 2025-2026
Las exportaciones de manzana del Alto Valle registraron una disminución del 41% en el período enero-septiembre de 2026, afectadas por problemas climáticos. Las ventas hacia Brasil, principal destino, sufrieron la mayor caída, lo que impacta negativamente en la economía regional.

Según las estadísticas del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), al cierre de septiembre de 2026, las exportaciones de manzana del Alto Valle han caído drásticamente, con 43.725 toneladas vendidas en el exterior, lo que representa una reducción de 30.500 toneladas respecto al mismo período del año anterior. Esto equivale a una disminución del 41% en las ventas internacionales, impactadas por problemas durante la campaña frutal, como las dificultades de polinización y daños por granizo.
El mercado de Brasil, que históricamente ha sido el mayor receptor de la manzana patagónica, mostró un retroceso significativo: las exportaciones hacia este país descendieron de 30.161 a 14.291 toneladas, una reducción del 53%. Este descenso en las ventas hacia Brasil representa más de la mitad de la caída total. A su vez, otros mercados claves también registraron disminuciones, como Estados Unidos, que vio una baja del 70%, y Alemania, que sufrió una caída del 94%. Por otro lado, en el aspecto positivo, Perú y Canadá mostraron aumentos en sus compras de manzana, lo cual alivia parcialmente la drástica tendencia de la exportación.
Con respecto a las peras, el total de exportaciones fue de 289.106 toneladas, un 8% menos que el año anterior, aunque este dato esconde la gran caída del 40% en las ventas a Estados Unidos, que se traduce en 21.000 toneladas menos. En este caso, Brasil se destaca al haber aumentado sus importaciones de pera en un 3%, consolidándose como el principal destino con el 44% de las exportaciones totales.
Otro aspecto resaltante de la actual campaña frutal es el cambio notable en el uso de la producción. Solamente el 12% de la manzana producida se exportó, en comparación con el 16% del 2025, lo que significa que una mayor proporción de la fruta se destina a la industria. En total, el 45% de la manzana fue destinada a la producción industrial, un proceso que mayormente ocurre dentro de la Patagonia. Esto se traduce en menor valor por tonelada y menos oportunidades laborales estacionales, afectando directamente a la economía regional.
En un contexto en que las condiciones climáticas han afectado severamente la producción, el futuro de la campaña frutal del Alto Valle queda marcado por la necesidad de adaptarse a las nuevas realidades del mercado y las condiciones ambientales. A medida que se avanza hacia la temporada de cosecha, se espera que los productores evalúen sus estrategias de exportación y mercado interno, con el objetivo de revertir la caída en las cifras de venta al exterior.