Las inversiones de Ferran Torres en bienes raíces generan críticas por posible especulación
El futbolista Ferran Torres, tras ganar el Mundial 2026 con España, ha visto cómo sus inversiones inmobiliarias generan controversia. A través de su empresa, gestiona más de 20 propiedades, lo que ha levantado críticas sobre posibles prácticas especulativas.

Ferran Torres, delantero del FC Barcelona y figura destacada tras la victoria de España en el Mundial 2026, ha saltado a la palestra no solo por su éxito deportivo, sino también por su considerable patrimonio. Su riqueza, que supera los 6,5 millones de euros, incluye una cartera diversa de más de 20 propiedades en las que ha invertido, en su mayoría ubicadas en la Comunidad Valenciana y Cataluña. Esto ha llevado a poner en cuestión su estrategia de inversión en el mercado inmobiliario, lo que ha atraído críticas políticas.
La empresa de Torres, Eleven Future Invest S.L., fue constituida a finales de 2022 y se ha posicionado como el vehículo principal para gestionar sus inversiones. Actualmente, la compañía tiene un capital social de 7.660.176 euros, gracias a esfuerzos como una reciente ampliación de capital. Este enfoque es representativo de una tendencia entre deportistas de élite, quienes buscan transformar los ingresos de su carrera en activos que puedan mantener su valor a largo plazo.
Sin embargo, la vinculación de Torres con el sector inmobiliario ha suscitado controversia. El portavoz de Vivienda del partido Sumar, Alberto Ibáñez, acusó a su firma de “especular” con el mercado residencial en Valencia, señalando que posee un número elevado de propiedades. Mientras que diferentes fuentes reportan discrepancias en el número exacto de viviendas en su cartera, hay consenso en que una parte significativa corresponde a oficinas y plazas de garaje.
La situación ha abierto un debate sobre el impacto de las inversiones de personalidades públicas en el mercado de la vivienda, especialmente en un contexto donde el costo de vida y el salario mínimo en España han cambiado drásticamente en los últimos años. Esto ha llevado a Ibáñez a proponer medidas para que empresas como la de Torres no puedan acaparar propiedades para su propia ganancia, sugiriendo que estas prácticas son perjudiciales para los ciudadanos.
Además de su actividad inmobiliaria, Torres también incursionó en otros sectores. Ha invertido en iNuba, una startup que se especializa en inteligencia artificial aplicada a la salud y nutrición, así como en el Campus Ferran Torres, un proyecto de inclusión social y formación para jóvenes talentos en su comunidad natal.
Por lo tanto, mientras su carrera deportiva sigue dando frutos, los pasos que está tomando en el ámbito empresarial generan tanto curiosidad como cuestionamientos sobre la ética de su modelo de negocio, en un entorno donde cada vez más se exige responsabilidad social a figuras públicas y empresas.
Estas tensiones de intereses en el espacio inmobiliario y deportivo continúan siendo un tema relevante, especialmente en contextos donde la vivienda puede ser un bien escaso y en demanda.