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Las mujeres y la historia de la cerveza: un legado olvidado

El Día Internacional de la Cerveza, celebrado el primer viernes de agosto, destaca un legado milenario donde las mujeres jugaron un papel fundamental en su creación y difusión. Sin embargo, a lo largo de la historia, esa contribución fue silenciada, a medida que la elaboración se transformó en un negocio predominado por hombres.

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Las mujeres y la historia de la cerveza: un legado olvidado

Cada primer viernes de agosto se conmemora el Día Internacional de la Cerveza, una celebración que ha crecido hasta incluir más de 80 países desde su inicio en 2007 en California. En Argentina, existe también el Día Nacional de la Cerveza, que se celebra el 31 de mayo, recordando el lanzamiento de Quilmes en 1890, una de las cervecerías más emblemáticas del país. Ambas fechas, aunque recientes, contrastan con la vasta historia de esta bebida que se remonta a más de 7.000 años.

La cervecería tiene su origen en la antigua Sumeria, donde las mujeres desempeñaban un rol crucial en la elaboración de esta bebida, considerándola un alimento básico de consumo diario. Controlaban casi todos los aspectos de su producción en los hogares y conventos, e incluso existía una diosa titular de la cerveza, Ninkasi, quien representaba la veneración a estas cerveceras. La elaboración de cerveza era una actividad reconocida y clave, y algunas mujeres lograron abrir tabernas que eran un espacio comercial legítimo en Babilonia.

A medida que la producción de cerveza se convirtió en un negocio lucrativo, el control de este oficio fue en gran parte asumido por hombres. Esto se evidenció en el Código de Hammurabi, que establecía que las tabernas debían ser gestionadas por mujeres, un claro reconocimiento a su labor. Sin embargo, conforme el negocio creció, las mujeres fueron excluidas de la narrativa pública sobre la cerveza, relegando su importante contribución a un segundo plano.

En Egipto, el escenario es similar, con la cerveza como eje central de la dieta. Las mujeres eran las encargadas de su producción en espacios especiales de las casas, hasta que la comercialización y distribución comenzara a ser controlada por hombres. Así, la historia de la cerveza refleja un legado femenino considerable, que a través de los siglos ha sido opacado.

En la actualidad, organizaciones como Pink Boots Society trabajan para visibilizar y apoyar a las mujeres en la industria cervecera, buscando restaurar el reconocimiento de su importante papel en esta tradición milenaria. Este esfuerzo no sólo busca reivindicar la historia, sino también empoderar a futuras generaciones de cerveceras.

La conmemoración del Día Internacional de la Cerveza se presenta como una oportunidad para reflexionar sobre este patrimonio y recordar que, en sus inicios, la cerveza fue una creación de manos femeninas que ahora lucha por retornar a su lugar en la historia.

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