Las ventas del Día del Niño cayeron un 2,5% en comparación al año pasado
Las ventas en el Día del Niño de este año registraron una caída del 2,5% en comparación con 2025. A pesar de campañas promocionales, la demanda fue selectiva, enfocándose en compras de menor monto.

Las ventas durante la celebración del Día del Niño en 2026 mostraron una reducción del 2,5% en relación al mismo período del año anterior, si se ajustan a precios constantes. Este descenso se produjo a pesar de las intensas estrategias comerciales implementadas para aumentar el volumen de ventas, que incluyeron promociones y descuentos agresivos. Sin embargo, los consumidores optaron por comprar productos de menor valor, lo que limitó el efecto positivo esperado en las ventas generales.
Un 81,2% de los comercios encuestados participaron en acciones promocionales, lo que representó una cantidad inferior a la del año previo. Las medidas más comunes fueron el uso de tarjetas de crédito para la financiación, utilizadas por el 55,3% de los encuestados, y descuentos en efectivo, que alcanzaron al 46,2%. El gasto promedio por compra se situó en $45.892, reflejando un incremento real del 0,8% tras considerar la inflación.
El desempeño de las ventas resultó estar alineado con las proyecciones conservadoras de los comerciantes. Un 43,6% indicó que alcanzaron sus metas de venta, mientras que un 41,7% afirmó haber estado por debajo de lo esperado. Esta situación destaca la dificultad que enfrentan los establecimientos para incrementar sus cifras en un contexto donde el poder adquisitivo es limitado.
El avance en la captación de ventas se debió a la estrategia de absorber costos de financiamiento y ofrecer descuentos, lo que, aunque permitió mantener las ventas en niveles similares al año anterior, comprimió la rentabilidad de los comercios. Los consumidores mostraron una tendencia a postergar la compra hasta el último momento, evidenciando preocupaciones relacionadas con sus presupuestos.
El impacto comercial del Día del Niño fue limitado y por debajo de las expectativas de una reactivación económica. Según el relevamiento, el 36% de los comercios reportó un movimiento comercial, aunque sin alterar el panorama general. Solo un 9,1% de los encuestados consideró que la fecha significó un impulso crucial para mejorar sus ventas, demontrando que esta celebración funcionó más como un mecanismo temporal de alivio financiero que como un motor de consumo sostenible.
En relación a los rubros específicos, todos los sectores analizados enfrentaron caídas interanuales en sus ventas. Juguetería y indumentaria fueron las categorías más afectadas, con descensos de 4,8% y 4,1%, respectivamente, mientras que calzado y marroquinería disminuyeron en un 3,1%. Estas cifras indican un panorama complejo para el comercio local, que continúa lidiando con el estancamiento del consumo.