Las ventas en supermercados cayeron 2,1% en julio y se recortó el personal
Las ventas en supermercados de Argentina registraron una caída interanual del 2,1% en julio 2026, lo que generó también un recorte del 4,6% en la plantilla de empleados del sector. A pesar de la suba en los precios de varios productos, el aumento nominal no logró compensar la inflación, afectando el volumen de ventas.

En julio de 2026, las ventas en supermercados en Argentina mostraron una disminución del 2,1% en comparación con el mismo mes del año anterior, de acuerdo a datos periódicamente publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Esta caída se suma a una disminución acumulada del 2,7% durante los primeros siete meses del año, reflejando así la creciente preocupación por el comportamiento del consumo en el país.
Los autoservicios mayoristas tampoco se salvaron, retrocediendo un 1,1%, mientras que los centros de compras experimentaron un leve crecimiento del 1,9%. Este movimiento en el consumo se produce en un contexto donde los precios de productos esenciales, como carnes, frutas y lácteos, han tenido un aumento significativo, siendo la carne el grupo con un incremento más destacado del 39,5%. Esto ha impactado de manera negativa en el poder adquisitivo de los consumidores, que ven cómo el dinero rinde cada vez menos.
Este informe no solo aborda las cifras de venta, sino que también revela el impacto en términos de empleo en el sector. Desde julio de 2025, las grandes cadenas de supermercados han reducido su personal en un 4,6%, quedando con 95.383 empleados. En cuanto a los mayoristas, la reducción fue aún más pronunciada, alcanzando el 7,3% y cerrando con 12.915 trabajadores registrados.
Respecto al monto total de ventas, la Encuesta de Supermercados registró facturaciones que ascienden a $2.591.042,4 millones en pesos corrientes, lo que representa un aumento del 25,8% respecto al año anterior. Sin embargo, este incremento es insuficiente para contrarrestar la inflación del periodo, lo cual explica la disminución en términos de volumen de artículos vendidos. Las compras con tarjeta de crédito, que concentran un 41,9% de la facturación total, han crecido en un contexto donde los pagos en efectivo y los sistemas de billeteras virtuales también muestran un significativo aumento.
Curiosamente, a pesar del descenso en las ventas de supermercados, los centros comerciales reportaron un crecimiento del 1,9% en facturación, concentrando el 30,8% de la suba a nivel país. Las provincias de la Patagonia lideran este aumento, lo que sugiere una posible resiliencia del gasto en este tipo de establecimientos, aun en un panorama económico complicado. Por ejemplo, la Patagonia generó ventas por $37.677 millones, destacándose sobre otras regiones.
Frente a estas tendencias, las proyecciones para agosto no son alentadoras. Consultores privados advierten sobre un potencial deterioro en las ventas, lo que podría implicar mayores dificultades para el sector minorista en los próximos meses. La situación sigue siendo tensa, y se espera que las cadenas busquen alternativas para mantener su rentabilidad frente a un consumo que sigue cayendo y un panorama inflacionario persistente.