Lecciones del huracán Melissa, un año después de su impacto
Un año después del impacto del huracán Melissa, los organismos humanitarios destacan las lecciones aprendidas para mejorar la respuesta ante desastres. Se busca implementar estrategias más efectivas basadas en datos, pronósticos y colaboración entre sectores.

El huracán Melissa, que azotó Jamaica hace un año como un potente ciclón de categoría 5, dejó un saldo devastador de 45 muertos y más de 30.000 familias desplazadas. Su paso también afectó a Cuba y Haití, provocando daños significativos. Este evento ha impulsado al sector humanitario a reflexionar sobre la efectividad de su respuesta a desastres naturales y a replantear su estrategia de acción.
Lena Savelli, directora para Latinoamérica y el Caribe del Programa Mundial de Alimentos (PMA), mencionó que se ha transformado la forma de operar. Ahora, se inicia la asistencia humanitaria antes de que ocurra un desastre, con un enfoque en la anticipación y preparación para mitigar el impacto en las comunidades. Esta táctica incluye la recopilación y análisis de datos, así como la colaboración con gobiernos y el sector privado para optimizar la eficacia de las intervenciones.
En Jamaica, donde el huracán tuvo su mayor impacto, se ha fortalecido la capacidad de respuesta del gobierno en logística y telecomunicaciones. Además, se introdujeron mecanismos innovadores de protección financiera para apoyar a los hogares en riesgo. En el contexto cubano, el PMA pudo trasladar suministros alimentarios hacia las provincias que enfrentarían el huracán, alcanzando a 275.000 personas en los dos meses posteriores al desastre, lo que permitió un uso más eficiente de los recursos.
Haití, que ya enfrentaba serias crisis económicas y sociales, también fue objeto de atención. Allí, se enviaron alertas a más de 3,5 millones de personas, brindando información sobre precauciones a seguir y se realizaron pagos digitales a 45.000 ciudadanos para facilitar su compra de suministros antes de la llegada del huracán. La respuesta en estos contextos resaltó la importancia de la preparación adecuada frente a fenómenos naturales devastadores.
En la República Dominicana, a pesar de sufrir un impacto menor, se implementaron grandes avances en la plataforma digital Anacaona. Este sistema, que combina datos meteorológicos y registros de protección social, ayudó a más de 4.000 hogares a acceder a asistencia antes del desastre, evidenciando la eficiencia de la preparación anticipada.
La respuesta inmediata tras el impacto de Melissa movilizó a más de 1,2 millones de personas en Jamaica, Cuba, Haití y República Dominicana, proporcionando asistencia en logística, alimentos y recursos económicos durante los primeros dos meses. Así, el trabajo del PMA ha transitado de la fase de emergencia hacia la recuperación, adaptando sus esfuerzos a las necesidades específicas de cada país afectado.